“Es fácil que pronto veamos una sanidad para ricos y otra para pobres”

Parecía un tema blindado, pero la crisis económica ha empezado a engullir también a la sanidad pública. Los profesionales llevaban tiempo avisando de que este momento llegaría. Y ha llegado en forma de Real-Decreto Ley con una serie de medidas encaminadas a reducir el gasto sanitario público en España por valor de 3.500 millones de euros. El copago farmacéutico y su extensión de los pensionistas, la exclusión de la atención sanitaria primaria de los mayores de 26 años que no hayan cotizado y de los inmigrantes en situación irregular, y el pago de determinados servicios (como el transporte en ambulancia no urgente), son sólo la punta de lanza de lo que puede venir en un futuro próximo.

La Plataforma en Defensa de la Sanidad Pública de Madrid lucha por la conservación del servicio de calidad, gratuito y universal que ha elevado a España a la categoría de ejemplo mundial en atención médica. Uno de sus representantes es Juan Luis Ruiz Giménez, quien ha advertido del “deterioro de lo público” que han impulsado los gobernantes para hacer creer a la sociedad que “es más caro e ineficiente” que lo privado. Y ha avisado de que los principales damnificados serán los barrios humildes como Vallecas, “más vulnerables por las situaciones de paro y pobreza”. Lo dice un médico en ejercicio en este populoso distrito madrileño. [Sigue]

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Wert y las grandes mentiras sobre la educación en España

La deforestación social ejecutada por el Gobierno de Mariano Rajoy en esta depauperada España sumó un nuevo capítulo en el Consejo de Ministros del 20 de abril con un paquete de medidas que permitirá ahorrar 10.000 millones de euros. El recopago farmacéutico disfrazado con una nimia progresividad amenaza con devolvernos a los tiempos de las curas con muérdago, la toma de control de RTVE por parte del Partido Popular nos puede retrotraer al NODO en pleno siglo XXI que perpetró Alfredo Urdaci y la subida de las tasas universitarias lleva la firma del neoliberalismo que con tanto ahínco busca un mundo a dos velocidades. La vieja reivindicación de “el hijo del obrero a la universidad” que movilizó a la juventud a finales de los 70 vuelve a tener sentido 30 años después.

El ministro de Educación, José Ignacio Wert, ha propuesto a las Comunidades Autónomas un plan para que las tasas universitarias aumenten hasta un máximo del 66% -hasta 1.500 €-, los repetidores puedan llegar a pagar el 100% del curso (entre 5.000 y 7.000 €), la concesión de becas se endurezca y las carreras menos demandadas sencillamente desaparezcan. El argumentario empleado no sorprende: la herencia recibida, la adecuación con los precios de Europa, el Estado ya realizaría un esfuerzo importante subvencionando el 75% de la matrícula… Y lo que no dicen pero piensan: la universidad está infestada de perroflautas que dedican las horas lectivas a fumar porros y jugar al mus en la cafetería.

Frases como “en España hay titulitis aguda” o “a la universidad se va a tomar cerveza” son grandes clásicos que algunos enarbolan para apuntalar el sueño dorado de una formación superior para elites. Hay que acabar con los mitos. Según la OCDE el número de licenciados en España está proporcionalmente por debajo de los países de nuestro entorno. El problema es otro: salen de la facultad y se encuentran con un panorama desolador, con innumerables empresas que no les ve como becarios sino como mano de obra barata y con muchos de ellos accediendo a cobrar un sueldo de nimileurista en un puesto de trabajo que requiere de mucha menor cualificación. Entorno al 45% de los licenciados entre 25 y 29 años deben conformarse con un empleo que no satisface sus necesidades más básicas en este país repleto de bares e inmobiliarias y tan escaso de investigación. Ni una sola universidad española está en el ranking de las 100 más importantes del mundo por ese motivo, y peor que vamos a ir con el anunciado recorte de 600 millones de € por este concepto.

Fuente: El País

La educación vista por el genial Forges


Wert ha hecho hincapié en la anomalía que supone ver a muchas aulas universitarias semivacías. O sea, consideremos por naturaleza al estudiante como un vago y chupóptero que libro en mano se dedica a ligar con las compañeras en el campus. Pero no entra a preguntarse si no existen otras razones de mayor peso que terminan por alejar al alumno de clase: por ejemplo, la desastrosa formación y el caduco profesorado que existe en muchas facultades. Lo digo por experiencia. Mis cinco años de Periodismo me dotaron de algunos conocimientos de cultura general (asignaturas de literatura, historia, derecho, etc) y prácticamente nulos de la profesión, por increíble que parezca. Pisé los estudios de radio dos veces, los de televisión ni los vi y descubrimos el QuarqXPress de chiripa. Cuando un profesor va a clase y se limita a leer su libro, obviamente vas la primera semana y no vuelves hasta el examen para calcar el tema con comas incluidas. Memorización al poder.

Europa también suministra una buena excusa para mil y un recortes en educación. Igual que 12 € es una “minucia” por un bono de 10 viajes en Metro de Madrid en comparación con el resto de grandes ciudades del mundo, nuestra educación sale a precio de saldo. Nueva mentira. En Francia abonan 177 € por una licenciatura y en Alemania oscila entre la gratuidad y los 1.000 €, teniendo en cuenta que el salario medio en ambos países es sustancialmente más elevado que el español. Con el incremento de las tasas y la crisis económica que nos golpea, ¿cómo va a afrontar el gasto un padre de familia que además tiene que costear a su hija una residencia en otra ciudad? ¿Un joven estudiante que tenga que trabajar para colaborar con su familia y necesite de más años para acabar la carrera está castigado a pagar aún más por un supuesto “escaso rendimiento académico”?.

No sobran ni universidades ni universitarios. Indudablemente hay que mejorar la eficiencia, reduciendo las plazas en las titulaciones con un exceso de demanda que tienen el paro casi asegurado (en general la rama de Humanidades) y aumentar en aquellas con mayores salidas (nunca he entendido porqué si se necesitan médicos, no se abren nuevas facultades de Medicina), y las carreras con escasas solicitudes no eliminarlas de un plumazo sino concentrarlas en una o dos ciudades. Hay que colocar a la universidad bajo los estándares del siglo XXI y hacerla menos teórica y más práctica; hay que impulsar las becas reales en empresas para que los estudiantes adquieran conocimientos y no se conviertan en esclavos sin derechos; debemos crear un sentido de emprendimiento del que carecemos; y, sobre todo, tenemos que cambiar nuestro sistema económico para que la investigación y la innovación entierren al ladrillo para siempre.

Carta de una estudiante al ministro

21/04/2012 at 09:07 2 comentarios

Las 10 fotografías más impresionantes viajando por el mundo (I)

Crecí viendo las aventuras de Willy Fog, me eduqué girando miles de veces mi globo terráqueo y me gradué soñando con los innumerables tesoros que esconde nuestro planeta: las pirámides de Giza, las cataratas del Niágara, el cañón del Colorado, el Taj Mahal… Aquellos sueños son ahora una pasión. Por suerte he tenido la ocasión de visitar muchos destinos maravillosos que ahora quiero compartir con vosotros. Os presento, en orden inverso, las diez estampas correspondientes a otros tantos países que se me han quedado en la retina. Habrá muchas otras que merezcan estar incluidas en este decálogo, pero por desgracia están en la lista de pendientes de mi agenda. Si tenéis alguna sugerencia, estaré encantado de leerla en los comentarios.

  • 10. Mirador de Toompea (Tallín, Estonia)
    La capital medieval del Norte de Europa atrapa al viajero por la belleza de sus calles adoquinadas, las almenas que siluetean la ciudad vieja, la colorida plaza del Ayuntamiento y por una historia sacudida por el comunismo y los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial. Observar desde las alturas la ciudad vieja es el colofón ideal para una villa que merece ser descubierta paso a paso, rincón a rincón.

    Imagen desde las alturas de Tallín

  • Vista de Tallinn

  • 9. Canales de Burano (Venecia, Italia)
    En ningún listado turístico puede faltar la ciudad del amor. Pero más allá de los impresionantes canales que vertebran el caso histórico de Venecia, de la impresionante Plaza de San Marcos o del romanticismo que inspira un paseo en góndola, quiero referirme a una pequeña islita de pescadores alejada de las rutas turísticas habituales que está a 45 minutos en barco. Se trata de Burano, un enclave hipnotizador con pequeños canales pincelados con casas de colores a sus orillas.

    Puente en la encantadora Burano, en las cercanías de Venecia
    Canal en Burano, Venecia

  • 8. Sultanahmet (Estambul, Turquía)
    Estambul es posiblemente una de las capitales con mejor perfil del mundo. Subir a la Torre Galata y ver el atardecer sobre la ciudad de las mil mezquitas o dar un paseo en barco por el Bósforo son de obligado cumplimiento para cualquier viajero, pero la grandiosidad en mayúsculas queda reservada para la explanada de Sultanahmet, con Santa Sofía a un lado y la Mezquita Azul a otro. Una escapadita nocturna, sin apenas turistas y con los templos iluminados, será toda una experiencia.

    Vista de la Mezquita Azul desde la explanada de Sultanahmet
    Vista nocturna de Santa Sofía desde la explanada de Sultanahmet

  • 7. Kasbah de Aït Benhaddou (Aït Benhaddou, Marruecos)
  • Las Kasbah son ciudadelas construidas al tradicional estilo marroquí, con adobe (paja mezclada con arcilla). Parece que con solo mirarlas se van a derrumbar cual castillos de arena, pero ahí siguen desde tiempos inmemoriales. La fortaleza mimetizada con el ocre de la montaña, el riachuelo arcilloso que la rodea y el pequeño oasis de verdor que la precede en este enclave a las puertas del desierto del Sáhara, convierten a Aït Benhaddou en todo un descubrimiento al sur de Marruecos.

    Sensaciones de Marruecos

    Kasbah de Aït Benhaddou, cerca de Ouarzazate
    Kasbah de Marruecos

  • 6. Plönlein (Rothesburg, Alemania)
    La animada e histórica Berlín y la atractiva y cervecera Múnich acaparan gran parte del marketing turístico de Alemania. Pero este país esconde toda una joya: la llamada Ruta Romántica, que a lo largo de 350 kilómetros presenta pintorescos pueblecitos, castillos medievales y paisajes excepcionales. La villa más reconocida es Rothesburg, cuyas empedradas calles con floridas casas de colores merecen todas sin excepción, una fotografía. Plönlein es el ejemplo de que los cuentos de hadas siguen existiendo en pleno siglo XXI.

    Mi diario de viaje en Alemania

    Rotemburgo, la capital de la Ruta Romántica

    Postal navideña en Rottemburgo, Alemania

    (Foto tomada de http://weheartit.com/margomargarita)

Para leer la segunda parte (puestos del 1 al 5) pincha aquí

07/04/2012 at 16:26 3 comentarios

Las 10 fotografías más impresionantes viajando por el mundo (y II)

Terminamos este especial sobre las estampas internacionales más impresionantes con los cinco puestos de honor. ¿Naturaleza virgen? ¿Pueblos medievales? ¿Playas paradisíacas? ¿Castillos inexpugnables? Si todavía no has leído la primera parte, pincha aquí.

  • 5. Times Square (Nueva York, Estados Unidos)
    La Gran Manzana es sucia, incómoda, estresante y cara. Sin embargo, todo visitante cae en el embrujo de la ciudad de los rascacielos y siempre quiere volver para descubrir sus centenares de cinematográficos rincones. Un consejo: según llegamos al aeropuerto, lo mejor es tomar el tren y posteriormente el Metro para, sin haber tomado contacto aún con la estratosférica silueta neoyorquina, salir directamente a su centro neurálgico. Tener como primera imagen de la gran urbe a Times Square, con sus gigantescas construcciones, las impactantes luces de neón y el bullicio del tráfico y los acelerados peatones, sin duda nos fascinará para siempre. Y, si es de noche, todavía más.

    Las luces de Times Square, Nueva York

  • 4. La Gran Muralla China (Badaling, China)
    Pocas experiencias puede haber en el mundo más evocadoras que la soledad sobre la Gran Muralla China. Pensémoslo: estar sobre un corredor de más de 8.000 kms contruido entre los siglos V a.C. y XVI como parapeto defensivo contra las tribus nómadas que serpentea valles, ríos, montañas y desiertos. La sección de Badaling (en las cercanías de Pekín) no te garantiza esa soledad, porque es recurrida por miles de turistas cada día; pero si caminas sobre la muralla unos cuantos centenares de metros bastará para quedarte solo, viendo anonado tamaña construcción incrustada en un paisaje de impresión.

    La Gran Muralla China, sección Badaling
    La Gran Muralla China, sección de Badaling, en las cercanías de Pekín

  • 3. El Perito Moreno (Calafate, Argentina)
    El espectáculo de ver una imponente masa de hielo rodeada por montañas nevadas y bosques sólo es alterado por el estruendoso crapitar de los bloques desplomándose al lago. Visitar el Parque Nacional Los Glaciares regateando en barco a los icebergs, hacer un mini-trekking sobre la inmensidad blanquecina y enmudecer ante la auténtica maravilla que supone contemplar el Perito Moreno son hitos que debemos paladear al menos una vez en la vida.

    El espectacular glaciar Perito Moreno, en Argentina
    Y ahora un vídeo “prestado” de cómo se rompe el glaciar

  • 2. Abu Simbel (Egipto)
    Los amantes del arte y la historia tienen una parada obligada en el milenario Egipto. Según remontas el río Nilo vamos topando con un buen número de espectaculares construcciones que nos hacen pensar cómo demonios pudieron ser construidos por aquella civilización. Las pirámides de Giza y los templos de Luxor y Hatsepsut quitan el hipo, sí, pero nada si lo comparamos con la abrumadora percepción que nos aporta Abu Simbel: un complejo de dos templos excavados en la roca por el célebre faraón Ramsés II custodiadas por figuras de 20 metros de altura.

    Templo de Abu Simbel, en Egipto, erigido por el faraón Ramsés II
    Templo de Abu Simbel, erigido por el faraón Ramsés II

  • 1. La cascada Gullfoss (Cañón del Hvitá, Islandia)
    Hasta hace unos pocos años Islandia sólo era conocida por su actividad sísmica y porque su selección de fútbol era sistemáticamente goleada por el equipo español. Con motivo de la crisis económica mundial salió a la luz por ser el único país en enjuiciar a sus gobernantes y banqueros. Y ahora se está convirtiendo en una referencia turística por la naturaleza virgen en forma de caudalosas cataratadas, lagos con icebergs y paisajes de postal. Gullfoss es sólo un ejemplo: una cascada de 32 metros de caída (en dos tramos) que parece engullida por la mismísima tierra. Podríamos pasarnos horas contemplándola en perfecta comunión con el arco iris…

    Mi diario de viaje en Islandia

    Cascada Gullfoss, en el Triángulo de Oro, Islandia
    Ahora este vídeo “prestado” de Gullfoss

    07/04/2012 at 16:21 Deja un comentario

Perdónenme: odio a Mercadona

En este mundo que nos ha tocado vivir existen unas pocas verdades absolutas: Guardiola es en realidad un robot de última generación construido para mostrar al mundo el significado de la palabra perfección -con un único desajuste capilar-, Elvis Presley sigue vivo en alguna isla del Pacífico bailando el hula-hop con un prominente tupé canoso y José María Aznar no salió de Valladolid sino de un lejano planeta dominado por los simios del que fue expulsado por defecto de tara. Otra certeza universal es que por mucho que estrujes la pasta de dientes, siempre quedará algo dentro, siempre. Pero por delante de todas estas aseveraciones, hay una de dimensiones inalcanzables: Mercadona te ama, Mercadona es buena, Mercadona es bonita, Mercadona es simpática, Mercadona trata bien a los empleados, Mercadona tiene la mejor relación calidad-precio, Mercadona vende un vino estupendo por 2 €, Mercadona tiene los mejores yogures, Mercadona se sale con sus bollos y Mercadona te facilita cremas a precios irrisorios. Los 10 mandamientos en versión Hacendado.

El "oficioso" logo de Marcadona

El "oficioso" logo de Marcadona


Me siento como Rick Grimmes en The Walking Dead. Hordas de zombies me persiguen al oler mi sangre impregnada por la cutrez de Día y los diálogos chonis de las cajeras de Hiper-Usera. Un día se me ocurrió hacer la compra en un mercado nuevo un poco alejado de mi casa y, al pasar por la puerta de Mercadona, que está a 50 metros de mi portal, el negrito me dijo: “¿Por qué no compras aquí?”. ¡AAAAGGGGGHHHHH! Era sólo el inicio de una conspiración en toda regla, supervisada por el CSID y dirigida por Mortadelo y Filemón. Al día siguiente fui a casa de unos amigos y llegaron tarde porque estaban haciendo la compra en Mercadona; al otro un compañero de trabajo me dijo que hacía la compra online en Mercadona y, por último, mantuve una conversación telefónica maravillosa con otro colega:

-Oye, ¿nos vamos a ver la última película de Scorsese?

Hostia, no puedo, que tengo que hacer compra en Merc…

- ¡Blom! Tic tic, tic tic

Solo en el mundo como me veía, decidí aplicarme los consejos de Aristófanes cuando dijo aquello de que Los hombres sabios aprenden mucho de sus enemigos. Era una misión de alto riesgo, porque el olor de mi sangre me delataba. Así que encargué a mi querida esposa un camión de toallitas refrescantes y aromatizadas de Deliplus, me limpié con ellas y tomé un cuchillo jamonero por si las moscas, no antes de recuperar clásicos como ‘Machete’ y ‘Rambo’ para refrescar los recursos de defensa personal. Anduve los 50 metros y traspasé la línea roja sin que el negrito retirara una sonrisa bastante diabólica durante 10 interminables segundos. Durante un rato todo pareció funcionar bien, me mimeticé a la perfección con los zombies y hasta me parecía que el pescado caducado tenía buena pinta. Entonces vi a uno de los jefes, identificables porque lucen unas camisas con unas rayas verdes verticales, y le pregunté dónde carajo estaba el pan Bimbo. “No tenemos, pero ahí tienes de Hacendado” What the Fuck!!! Del susto que me llevé se me cayó la bolsa de Carrefour que llevaba en el bolsillo y, a pesar del imperceptible ruido, decenas de zombies se volvieron y empezaron a caminar hacia mí. Por suerte fui más rápido y logré llegar a casa sano y salvo.

Sudando la gota gorda como estaba, mi esposa me dio un recorte de prensa que remató mis neuronas: el presidente de Mercadona, Juan Roig, es el tercer español más rico del mundo y el 223 del mundo, con un patrimonio de 4.700 millones de euros. Pero a este valenciano no le basta con romper todos los récords económicos, sino que además quiere dejar su impronta ante la opinión pública con lindezas como que “tenemos que imitar la cultura del esfuerzo con la que trabajan los chinos en España” o que “la reforma laboral se ha quedado corta”. La imagen maravillosamente distribuida por el ejército de zombies es que las condiciones laborales de esta empresa son excepcionales, siendo verdad en el sentido de que el salario es bastante superior a la media del sector (1250 € netos + paga beneficios). Pero no es oro todo lo que reluce. Las denuncias se acumulan en los centros de distribución por despotismo y obligar a trabajar horas extras sin remunerar (seguramente a esto se refería Roig al hablar de trabajar como chinos), el absentismo por baja médica está íntimamente relacionado el despido y las prácticas comerciales son de dudosa ética en muchas ocasiones. Muy habitual es su estrategia de encargar a una pequeña empresa un pedido brutal (requiriendo la lógica inversión en maquinaria y personal) y al año obligarla a bajar los precios si quieren seguir colaborando (todo un chantaje porque esa empresa ya ha hecho la inversión ingente y tiene que darle salida).

Juan Roig, presidente de Mercadona

 Habrá algún estimado lector que pueda pensar que esto lo hacen todas las grandes compañías, y no les faltará razón. Admito que Mercadona tiene muchos productos buenos, el precio es notable y la atención al cliente sobresaliente. Quien quiera comprar allí que lo haga, pero, por favor, no actuemos como directores de marketing, que al señor Roig no la hace ninguna falta. Y sí podemos diversificar nuestras compras, mucho mejor, que todo el mundo tiene derecho a comer…

 That’s all, friends!, os dejo que tengo que comprar unos croissants en Mercadona.

10/03/2012 at 13:28 2 comentarios

Carta de agradecimiento a Mariano Rajoy

A continuación “reproduzco” una misiva estándar que algunos spanish empresarios mandarían a Mariano Rajoy, presidente del Gobierno de España, a colación de la reforma laboral aprobada por su ejecutivo que supone una gran mentira (en campaña electoral reiteró que no abarataría el despido) y una loa para la precarización del trabajo. El autor de este blog confía en que los muchos empresarios responsables que hay en España (y los muchos que vengan) tengan presente que una relación justa entre empresa y trabajador es el mejor aval para la obtención de los mejores resultados para todos.

Viñeta extraída de javiguerrero.es

Trabajo Precario

                         Madrid, 12 de febrero de 2012

Estimado sr.Rajoy,

Desde mi humilde posición como Administrador de una pequeña consultora informática con 45 empleados quería felicitarle por la reforma laboral aprobada por usted y su equipo. No pude presenciar en directo la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, toda una pena porque me han dicho que fueron espectaculares tanto la presentación en Powerpoint como el peinado de Soraya. En ese momento me encontraba jugando al golf con unos clientes, pero rápidamente me puse al día leyendo La Razón y viendo Intereconomía. Menos mal que tenemos algunos medios de comunicación que velan por la verdad, y no esos perroflautas de La Secta y Prisa que parecen buscar otra Guerra Civil entre la gente de bien.

Ya era hora de que un Gobierno tuviera los cojones (perdóneme por la grosería) de mirar por los empresarios de esta país todavía llamado España. Los funcionarios que cobran un dineral de mis cotizaciones sociales que se ahorren los desayunos de una hora y los sindicalistas que se metan sus proclamas por dónde les quepa (perdóneme de nuevo). Aquí todo dios a currar. Tengo que reconocerle que tras la marcha del señor don José María Aznar me sumí en la depresión más profunda y desconfié de su elección como sucesor, sobre todo cuando prescindió de políticos tan capacitados como Zaplana y Acebes, adalides de la libertad en la búsqueda de todas las respuestas en la desgracia del 11-M perpetrada -todos los sabemos- por los criminales de la ETA. Ahora, no puedo sino mostrarme orgulloso por haberle votado.

Con esta carta quiero exponer cómo una empresa normal como la mía se beneficiará de la reforma laboral, premiando mi esfuerzo e inteligencia para sacarla adelante a pesar del hatajo de gandules que me rodea. Fíjate, Mariano, tengo dos comerciales que hace unos días se atrevieron a decirme que no iban a prolongar su jornada laboral “ni un minuto” porque no les había subido el sueldo desde que habían ingresado en la compañía ni les reconocía las horas extra. Evidentemente les quería poner de patitas en la calle, pero claro, me sentaba como a un perro un cantazo pagarles indemnización a razón de 45 días. Así que, nada, acogiéndome al artículo de flexibilidad de sueldos por productividad, les voy a bajar un 30%, a ver qué tal les sienta. Sus compañeros de departamento vienen de una ETT y se quedan todos los días hasta las 21:00 horas, ¡cómo tiene que ser!

Menos mal que nos abren la opción de bajar los salarios de estos maleantes, porque hasta ahora esos dichosos convenios colectivos nos obligaban a ¡subir el IPC! Veo que con la nueva normativa podemos reducirlos si encadenamos tres trimestres de reducción de las ventas. Mi empresa ha encadenado dos y en el tercero esperábamos una subida porque hemos captado a un buen cliente francés (ya ve usted, algún gabacho queda que nos estima a los “dopados” españoles), pero pensándolo mejor voy a contabilizar este ingreso en el cuarto trimestre, así puedo reducir los costes salariales un 15% a todos (bueno, el 30 a los más malignos). Espero que no piense usted que se trata de una estrategia sucia, pero no sabe todo lo que he sufrido para sacar adelante este proyecto. Además, necesito ahorrar para poder comprarme el chalet en la Moraleja. Vivir en el barrio de Salamanca, con tanto inmigrante por las calles, no es lo que era.

Y si no les gusta, ahí tienen la puerta. Ojalá pueda desprenderme de ese grupo de apalancados que tengo en mi empresa y pueda traer savia nueva. Siguiendo el espíritu de la ley, quiero a jóvenes menores de 30 años que vengan a comerse el mundo, con ganas, ilusión, que acaten lo que les diga un superior como yo, sin afiliación sindical… Y que me reporten bonificaciones en las cotizaciones sociales, coste cero en su despido hasta un año y, si encima vienen de cobrar el paro mucho mejor, porque así maquillo su sueldo bajo con el 25% que le va a seguir pagando el INEM. Toda ayuda al emprendedor es poca, Mariano. Porque pasan cosas que son sangrantes. Una administrativa que estuvo cuatro meses de baja en su embarazo y otros cinco por maternidad, me dice en su reincorporación que quiere ¡reducción de jornada! Esta debe creerse que el trabajo lo hace el espíritu santo, así que aceptaré su reducción pero en un turno partido, no sé, de 10 a 14 horas y de 16 a 19 horas, esto se podrá hacer, ¿no?

Caso aparte son las tres manzanas podridas que tengo como representantes legales de los trabajadores, que no sé cómo quitármelos de encima, el otro día se reunieron conmigo para pedirme cheques-restaurante para los empleados, increíble. En espera de nuevas ideas, a uno le voy a enviar a La Coruña (ay, la bella galicia, ¿a que sí?) a una oficinita que queremos montar, que para eso ahora existe flexibilidad geográfica total, y a otro le cambiaré de funciones, a lo mejor me puede llevar el café a mi despacho. En un esfuerzo sin precedentes, ¡le daré las gracias y todo! Quiero ver a todos estos conspiradores fuera con 20 días de indemnización, que me siguen pareciendo muchos, pero bueno. Lo único que no me gusta de la reforma es que tenga que pagar a mis empleados 20 horas de formación (o sea, le pago un sueldo y ¡¡¡encima tengo que formarle!!!), pero he pensando que podían hacer un curso de Excel de estos subvencionados por los sindicatos. He visto uno de los viernes por la tarde y sábados por la mañana, así aprenderán a hacer la o con un canuto.

En fin, acabo esta carta agradeciéndote tu buen trabajo y esperando verte fumando alguno de los Habanos que te envío. Un cordial saludo.

Zapatero abrió la veda

12/02/2012 at 15:30 2 comentarios

Una crisis selectiva

Con el cierre de 2011 se cumplen cuatro años de una severa crisis económica mundial que ha alcanzado una intensidad solo comparable a la Gran Depresión propiciada por el crack del 29. Tan crítica es la situación que diversos gurús de las finanzas han reclamado la refundación del capitalismo, es decir, un cambio de sistema que devuelva a los Estados la intervención pública en la economía y que mantenga bajo control a todos esos especuladores que bajo el genérico apelativo de ‘mercados’ han acaparado un poder ilimitado, con potestad para destruir países y cambiar gobiernos democráticamente elegidos. Dos presidentes tan influyentes como Obama y Sarkozy dieron rienda suelta a su locuacidad para subrayar como imprescindible una transformación del modelo. Pues bien, estamos iniciando 2012 y el cambio “necesario” ha sido reemplazado por una huida hacia adelante que está deteriorando a marchas forzadas la calidad de vida de centenares de millones de personas en beneficio de unos pocos que desde sus ordenadores compran y venden humo. Países quebrados, gobiernos depuestos (Grecia e Italia) por la tecnocracia y culpables impunes, todo vale en una realidad que tiene como la otra cara de la moneda a Islandia, cuyos ciudadanos propiciaron pacíficamente el cese del presidente, la asunción de las responsabilidades de éste ante la justicia y la negativa a pagar los desfalcos ocasionados por los banqueros desaprensivos.

Posteriormente hablaremos de los dichosos “mercados”, pero antes nos referiremos a ese selecto grupo de políticos que, olvidándose de los electores que les han votado y guardando en el baúl de los recuerdos a los clásicos de la economía (Keynes ha quedado denigrado al mero estudio en las universidades), enarbolan un decálogo neoliberal que hace peligrar este modelo de vida que tantos años nos ha costado conseguir. La receta mágica del ideario impulsado por Angela Merkel desde su poltrona europea y seguido a pies juntillas por sus socios es la reducción del déficit público a toda costa. Gastar menos para sanear los balances y dar confianza a los mercados. Pero esa pócima hallada por la presidenta alemana es injusta porque no castiga a los principales culpables de la recesión en la que estamos inmersos y por contra arremete contra el pueblo llano, sembrando además el campo de minas a la hora de encontrar la luz al final del túnel. Podemos ser unos iletrados en materia económica pero con sentido común podemos entender fácilmente la ecuación: si los Estados no invierten, no se genera empleo, no se consume por falta de dinero y por lo tanto las empresas terminan por adelgazar o incluso cerrar al no dar salida a sus productos. Entonces habrá más despidos y aún menos consumo. Así hasta el infinito.

ARGENPRESS Humor por Sergio Langer

El capitalismo, en crisis

La Unión Europea está siendo el paradigma de la inmolación política y económica. Siguiendo el argumentario de Merkel y de las altas instituciones financieras (Banco Central y Fondo Monetario Internacional) y especuladoras (Bancos de inversión), los tradicionales partidos conservadores y la socialdemocracia han convergido hasta el punto de solaparse. No hace falta irse muy lejos para hallar un ejemplo. Los últimos años de legislatura socialista en España han incluido medidas tan poco progresistas como la eliminación del impuesto de patrimonio, la subida del iva (los impuestos indirectos son los que más afectan a las clases bajas), la reducción del sueldo de los funcionarios, una reforma laboral que tiene muy poco de “obrera” y multimillonarios rescates a los bancos. Más de cuatro millones de votantes castigaron al PSOE en las recientes elecciones para regocijo de un Partido Popular al que solo la han bastado unos días en La Moncloa para dejar de lado su planificada moderación subiendo el IRPF (contradiciendo el repetitivo discurso empleado en la campaña electoral de no subida de impuestos), congelando el Salario Mínimo Interprofesional por primera vez en 45 años, o eliminando las ayudas al alquiler para los más jóvenes. Algunos todavía se sorprenden de que haya un movimiento de indignados.

El déficit público es la gran obsesión del momento y los recortes, la herramienta de estrangulación estrella. El copago sanitario es una triste realidad en Catalunya que en breve se extenderá a nuevas regiones y los colegios ven cómo un menor número de profesores tienen que enseñar a más alumnos por el despido en masa de interinos, mientras que las desgravaciones a los padres que llevan a sus hijos a un colegio privado crecen. El objetivo es evidente: disparar la suscripción a mutuas médicas y colegios privados empobreciendo la calidad del sistema sanitario y educativo. Esta política de ahorro extremo afecta azota especialmente a los servicios sociales y al presupuesto en I+D que, unido a la prolongación del iva superreducido para la adquisición de casas y a la recuperación de la desgravación por vivienda habitual, pinta un futuro para nuestro país enfangado de nuevo en el cemento y el ladrillo. Mientras muchos jóvenes universitarios se ven forzados a emigrar por la falta de oportunidades, infravalorados por el mileurismo imperante y humillados por trabajos que requieren de una cualificación mucho menor a la que poseen, los políticos parecen dispuestos a cometer los errores que nos han llevado a la delicada situación actual mediante la resurrección de otra burbuja inmobiliaria. Así reducimos el paro y, de paso, hacemos un favor a los bancos y al ingente stock de viviendas por vender de que disponen. Pan para mañana, más hambre para pasado.

Esta es la España actual, un país que desde la entrada del euro ha visto como la cesta básica de la compra se ha encarecido un 48% y los salarios apenas han subido un 14%, donde se han construido aeropuertos fantasma y derrochado dinero público a espuertas (¿a quién se le ocurre disponer de un cheque bebé para todos, incluidos los más ricos?), donde las empresas del IBEX-35 baten récords de beneficios a pesar de la crisis y pagan menos porcentaje de impuestos que las PYMES por las desgravaciones, donde los millonarios emplean ingeniería fiscal para tributar minucias ante hacienda, donde los ejecutivos que han llevado a la quiebra a los bancos salen con indemnizaciones astronómicas… Al final recae todo el peso de los sacrificios sobre la clase media-baja, ese cinturón más apretado que nunca bajo la atenta mirada de los mercados, una pata básica para entender el actual sistema. Pero, ¿quiénes manejan los mercados? Principalmente bancos y fondos de inversión que financian a los Estados en busca del mayor interés posible en el mercado de deuda. Curiosamente, muchos de esos bancos que juegan con las economías nacionales han sido previamente rescatados por éstas, y los fondos de inversión siguen las directrices de esas agencias de rating que otorgaban la máxima nota a Lehman Brothers en vísperas de la monstruosa quiebra que azuzó la crisis. La zorra cuidando el gallinero.

11/01/2012 at 22:26 1 Comentario

ZP, Rajoy y adláteres borran del mapa a los partidos minoritarios

El espontáneo movimiento ciudadano del 15 de mayo que tomó las calles de las principales ciudades españolas en busca de una democracia real obtuvo una respuesta-tipo de la clase política: sería escuchado y tenido en cuenta. Como era de esperar, eran palabras vacías. La legal pero ilegítima reforma constitucional para imponer un techo de déficit recientemente acordada por PSOE y PP con alevosía y nocturnidad (en agosto y mediante un procedimiento exprés, sin una consulta popular) es la penúltima demostración del escaso interés de los políticos de ser permeables a las reclamaciones democráticas más básicas formuladas por quienes les hemos votado. Menos repercusión mediática pero igualmente dañina para los derechos más elementales de los ciudadanos ha sido la modificación de la Ley Orgánica del Régimen Electoral General que en la práctica significa la desaparición de los partidos minoritarios.

El nuevo texto del artículo 169 obliga a todos los concurrentes a unas elecciones a presentar con carácter previo un aval: “Los partidos, federaciones o coaliciones que no hubieran obtenido representación en ninguna de las Cámaras en la anterior convocatoria de elecciones necesitarán la firma, al menos, del 0,1% de los electores inscritos en el censo electoral de la circunscripción por la que pretendan su elección”. La vulneración del espíritu de la Constitución es patente, en cuyo artículo 6 reza: “Los partidos políticos expresan el pluralismo político, concurren a la formación y manifestación de la voluntad popular y son instrumento fundamental para la participación política. Su creación y el ejercicio de su actividad son libres dentro del respeto a la Constitución y a la Ley”.

Misión imposible

Esto significa que 82 de los 92 partidos que presentaron listas en las elecciones generales de 2008 no podrán concurrir a los comicios del próximo 20 de noviembre a menos que antes recojan las firmas del 0,1% de los electores de cada circunscripción. Pongamos como ejemplo la Comunidad de Madrid: 33 de las 37 candidaturas que se presentaron en 2008 necesitarían el aval, y de esas 33 que no obtuvieron representación parlamentaria, sólo 3 lograron entonces más votos que el número de firmas que ahora se necesita para poder concurrir (en torno a 5.000). Pero los obstáculos no acaban ahí. Estas formaciones minoritarias sólo dispondrán de 20 días para recabar las firmas, a contar desde el próximo 27 de septiembre, coincidiendo con la publicación en el BOE del decreto de convocatoria de las elecciones. Y deberán validarlas en este mismo plazo ante notario -con un coste medio estimado de unos 350.000 € por partido que presente candidaturas en todo el territorio nacional- , salvo que se habiliten fedatarios públicos para tales efectos.

La modificación de la ley aprobada a hurtadillas por PSOE y PP -con la aquiescencia de PNV y CIU- en enero, y que es ahora cuando está saliendo a la luz pública, es un misil sobre la línea de flotación de un buen número de partidos con medios humanos y materiales insuficientes para obtener las miles de firmas necesarias. Si se sigue al pie de la letra la normativa, no bastará con presentar ante el notario o fedatario público la firma del elector y una fotocopia de su DNI, sino que éstos tendrán que hacer acto de presencia para su correcta validación. Siempre bajo la premisa de que cada ciudadano con derecho a voto podrá respaldar a una única formación política.

Silencio sepulcral

Y en este punto nos preguntamos: ¿Por qué se ha adoptado este medida? Todos los partidos con representación parlamentaria pasan de puntillas sobre el tema porque están igualmente interesados en no compartir con nadie más el pastel. PSOE y PP se sienten cómodos en el sistema bipartidista actual y el resto de formaciones (nacionalistas, IU y UPyD) no quieren que nuevas propuestas puedan ‘robarles’ el voto de los descontentos. La ley habla de la necesidad de “salir al paso de prácticas no admisibles desde la perspectiva de la seriedad del procedimiento electoral”, pero sin concretar exactamente a qué se refiere. Pero lo que realmente no es serio es impedir el pluralismo político necesario para un sistema cada vez menos democrático y disparar la competencia desleal entre partidos. Mientras unos estarán a todo gas en plena precampaña electoral, otros tendrán que patearse calle por calle, puerta por puerta, mendigando firmas para poder concurrir el 20-N. Por ver algo positivo, el mayor contacto con el ciudadano permitirá dar a conocer más los respectivos proyectos políticos.

Tampoco puede justificarse este atropello en la necesidad de abaratar los gastos del proceso electoral, ya que los partidos sin representación parlamentaria no reciben subvención alguna y únicamente tenían como deferencia por parte del Estado el ahorro de los gastos administrativos -inscripción, impresión de las papeletas, etc-. Si hablamos de costes en época de crisis y de apretarse el cinturón no podemos olvidar que las transferencias a las formaciones parlamentarias subieron un 15,6% entre enero y julio hasta llegar a los 54,7 millones de €. Por poner un ejemplo, en ese mismo periodo los programas de cobertura de libros de texto descendieron un 86,8% y las ayudas a actividades de alumnos un 54,2%. Buena muestra de la indignidad instalada entre los rectores de este país llamado España.

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28/08/2011 at 23:50 Deja un comentario

15M: Una revisión a la democracia

15 de mayo de 2011. Llegó el día que marcó un cambio en la España del sol y las tapas, de la fiesta y la siesta. La perpetua resignación del pueblo patrio tocó a su fin una semana antes de unas elecciones locales y autonómicas especialmente manchadas por los fantasmas del oportunismo y la corrupción. Miles de jóvenes (y no tan jóvenes) salieron espontáneamente a las calles de las principales ciudades para gritar ¡basta! bien alto. Para hacerse oír, por fin, ante la situación social de un país que se resquebraja por los cuatro costados. Para desmentir al Fondo Monetario Internacional en su previsión de que somos una generación perdida.

Las redes sociales y el boca a boca sustituyeron a la silenciada televisión para amplificar un movimiento social de enorme calado con una reivindicación en mayúsculas: Democracia Real Ya. ¿Nos están robando la democracia y volviendo en cierta manera a tiempos olvidables? Con motivo de una visita a China me atreví a preguntar a un ciudadano local cómo era la vida en una dictadura como aquella. Su contestación me hizo pensar. Me dijo que tenían una democracia distinta, pero tan respetable como la occidental: tienen un partido único, sí, pero los ciudadanos eligen a sus representantes para la toma de decisiones -los participantes en la Asamblea del Partido Comunista-. En España deberíamos ser felices porque podemos votar a la opción política que deseamos y nuestras libertades son respetadas por el Estado. ¿O no tanto?

Se dice que el espíritu de la democracia tiene como sus principales valores la igualdad, la justicia y la libertad. Pero nuestro país parece decidido a cepillarse estos pilares fundamentales. Hablemos de la política y de los políticos, esos que deben velar por el interés general. Resulta que la obsoleta e injusta ley electoral en vigor otorga un valor a cada provincia y establece un mínimo de sufragios para poder entrar en el reparto, así que beneficiamos a los dos grandes partidos y a los nacionalistas. Por supuesto, PSOE y PP se han negado en rotundo a una reforma que limitaría su cuota de poder. ¿Por qué no se presentan listas abiertas en las que votemos a las personas y no a las siglas que difuminan su mediocridad? ¿Por qué no obligar a los partidos a que sus líderes sean elegidos por los militantes y no a golpe de dedo?

Manifestación el 15M en Sol

Manifestación el 15M en Sol

Los candidatos, algunos imputados por corrupción, se pasean de mitin en mitin facilitando directamente a los telediarios los cortes en los que salen más guapos. Convocan ruedas de prensa sin admitir preguntas y sus mensajes se limitan a arremeter contra el contrario con clásicos como “que viene la derecha” o “el partido de los cinco millones de parados”. ¿Debemos confiar en estos partidos que no son capaces ni de establecer por primera vez en treinta años una estructura educativa que no dependa del Gobierno de turno? En esta situación es normal que se produzcan voces críticas de quienes nos encontramos huérfanos de representación en una sociedad cuya politización alcanza a la Justicia. Considerando que el Tribunal Constitucional es elegido por el Parlamento y el fiscal general por el Gobierno, y que los jueces se adhieren a asociaciones según su ideología progresista o conservadora, poca confianza podemos tener en su independencia.

Las revueltas árabes han supuesto una estela a seguir porque, no lo olvidemos, surgieron no tanto con un propósito de liquidación del régimen en sí mismo sino como un grito desesperado a favor de su supervivencia en unas condiciones económicas desesperadas. Podremos argumentar con certeza que la situación española no es equiparable con las dictaduras egipcia o libia. Pero esa comparación no debe obligarnos a renunciar a una legítima lucha por un país más justo y equilibrado. Islandia es el faro que debe iluminar al mundo: los banqueros han ido a la cárcel y el Gobierno co-responsable de la bancarrota del país dimitió en bloque tras días y días de protestas pacíficas. El españolito medio no está en mejor posición que su contemporáneo islandés. Y muy especialmente los jóvenes, los artífices del 15M, que abrumados por la tasa del 43% de paro en su rango de edad ven como su sólida formación es sólo papel mojado para un desarrollo laboral marcado por la precariedad y el mileurismo.

No es hablar por hablar de una generación ‘Ni-ni’, no se trata de una excusa para liarse a tortas con la policía –aunque siempre algún majadero hay-. Los excesos de la banca han terminado por pagarlo los trabajadores en forma de recortes sociales, aumento de impuestos indirectos y reformas laborales. Las grandes empresas se jactan de beneficios y mientras con una mano amplían los cheques a los directivos, con la otra entregan la carta de despido a los más débiles. Un gobierno aparentemente de izquierdas como el PSOE asimila un discurso de derechas con la obsesión de “calmar a los mercados” (o sea, a los especuladores). Nos sobran razones para levantar la voz. Es necesaria una revolución que gestione una mayor participación de la ciudadanía en las instituciones y que propicie una mayor regulación de los actores económicos. Una revolución pacífica que tenga un plan constructivo y no se deje guiar sólo por un afán sencillamente antisistema. Pensemos bien a quién votar el 22M y busquemos entre todos las soluciones necesarias. Consigamos la democracia plena.

17/05/2011 at 23:13 Deja un comentario

The Company Men: La crisis en versión ejecutivo

El desempleo nunca es gusto para nadie pero hay dos maneras de asimilarlo. Puedes concebirlo como un punto y final a una vida forjada por y para el trabajo, como un desplome a la nada más absoluta tras años y años dándolo todo por una empresa que te ha facilitado una enorme casa con jardín y un Porsche de impresión. Los más optimistas prefieren considerar el despido no como un fin, sino un principio; la posibilidad de una nueva convicción vital que te permita atender a tu familia y tus amigos por encima de todo, tal vez jugando con tu hijo al baloncesto en la canasta de casa y no al golf en ese club tan elitista al que pertenecías. Entre estos polos se mueve el primer largometraje de John Wells, que no puede venir más a cuento que en estos tiempos que corren en los que la lista de parados se dispara y demasiadas grandes empresas salen fortalecidas de la crisis económica.

Tommy Lee Jones en un fotograma de The Company Men

Tommy Lee Jones en un fotograma de The Company Men


Muchas películas anteriores habían profundizado en el drama del paro pero pocas habían dirigido su mirada hacia los ejecutivos que son obligados a pasarse al lado oscuro. The Company Men narra la historia de tres peces gordos de una gran empresa astillera que creían saborear las hieles del triunfo: motivación profesional con las mejores vistas del ‘skyline’ de Boston, una vida repleta de lujos y caché social. Pero estos tres pilares básicos en la existencia de estos directivos se desplomaron a la vez que recibían la notificación de que debían buscarse otro trabajo. El ansia de los mercados y el poder de los accionistas habían acabado con sus fulgurantes carreras como antes habían dejado en la estacada a miles y miles de empleados rasos. Pensaban que a ellos nunca les tocaría, pero se equivocaban. Sus mundos vestidos de traje y corbata, de cenas fuera de casa y mesas valoradas en 16.000 dólares habían desaparecido. Les daba la bienvenida una nueva realidad más amarga, presentada por agencias de recolocaciones con jovencitas sin rubor a dar lecciones a los veteranos ‘gallitos’ y marcada por severos ajustes económicos.

Hay quien intenta amoldarse a la nueva situación y lucha por la supervivencia, se desprende de su deportivo, se muda con sus padres y se remanga para clavar tornillos si es necesario, haciendo de tripas de corazón. Y hay quien nunca puede asimilar ese vacío que invade su alma y es capaz de deambular trajeado por la ciudad durante todo el día maletín en mano para que sus vecinos no crean que ha perdido su posición. The Company Men muestra, pues, una conexión entre el mundo de los ‘tiburones’ financieros y la realidad del pobre arreglista autónomo que debe trabajar los domingos para acabar en plazo la remodelación de la casa de la que depende su pan. Es un perfecto escaparate de la frialdad con la que se ejecutan las grandes decisiones en el ámbito empresarial y cómo las personas buscan el reciclaje profesional y una redefinición familiar.

Kevin Costner y Ben Affleck en un fotograma de The Company Men

Kevin Costner y Ben Affleck en un fotograma de The Company Men

Es curioso como una temática tan cercana como el desempleo se nos hace tan lejana en esta película. Es el precio de poner en la mirilla a personajes que, ¡oh pobrecitos!, pierden su Porsche o su exclusiva casa. Poco ayuda a la empatía con el espectador esta visión del problema, pero a la vez creo que aporta un aire fresco para hacer una composición de esta realidad latente desde todos los puntos de vista. El relato está bien llevado y cabalga con un ritmo frenético entre un cúmulo de detalles más que interesantes, no incurre en el melodrama y cuenta con la ventaja de ser representada por un elenco colosal de actores, con Tommy Lee Jones y Chris Cooper a la cabeza. La previsibilidad del desarrollo y el facilón desenlace –en especial la última escena- dejan un regusto un poco amargo, aunque no tanto para afear una cinta que bucea entre las cloacas de la economía del siglo XXI que tanto daño está haciendo.

02/05/2011 at 21:49 Deja un comentario

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