Posts filed under ‘Vallekas Place’

Ahora Madrid abre nuevos tiempos en la capital


Artículo publicado en La Hoja de Vallecas

Veinticuatro años han tenido que pasar para que el Partido Popular no ostente el bastón de mando en la ciudad de Madrid. La jueza jubilada Manuela Carmena ha sido designada alcaldesa de la capital gracias al apoyo de los socialistas liderados por Antonio Miguel Carmona, tras obtener en las elecciones del 24 de mayo la friolera de 20 concejales (31,85% de los votos) y a uno solo de Esperanza Aguirre, quien, pese a obtener el 34,55% de los sufragios, ha perdido más de 200.000 y un 15% de representación en comparación con los últimos comicios municipales. Francisco Pérez Ramos, un conocido activista de Vallecas y fundador de Tele K que figuraba en el puesto número 16 de la lista de Ahora Madrid, ya ejerce como concejal-presidente de los distritos de Puente y Villa de Vallecas.

Madrid se abrazó a los vientos de renovación que ya habían sacudido los cimientos políticos del país en las elecciones al Parlamento Europeo de 2014. A sus 71 años y conocida por su implicación con los movimientos sociales durante su permanencia en la carrera judicial, Carmena ha sido la punta de lanza para el éxito de la plataforma de confluencia, que de esta forma se erige en la primera fuerza progresista en gobernar la villa desde que en 1989 fuera destituido Juan Barranco tras la moción de censura del PP que elevó a la alcaldía a Agustín Rodríguez-Sahagún (CDS). La jueza emérita es la primera mujer en ser elegida democráticamente por los ciudadanos para tal desempeño, puesto que su única antecesora, Ana Botella, accedió al cargo por la renuncia de Alberto Ruiz-Gallardón por el nombramiento de éste como ministro de Justicia.

Tanto el Puente como Villa de Vallecas se decantaron de forma mayoritaria por la candidatura de Ahora Madrid, tanto que pasaron a formar parte del podio de distritos que más apoyo mostraron hacia la renovadora formación, sólo por detrás de Centro, que alcanzó el 49%. El histórico distrito vertebrado por la Avenida de la Albufera, el único en toda la capital que en las elecciones municipales de 2011 había votado en clave progresista, en esta ocasión se mostró a favor de Ahora Madrid con el 42,2% de los sufragios, seguido por PSOE (25%) y PP (18,1%). Por su parte, Carmena también salió victoriosa en el pueblo de Vallecas al llegar al 40,8% de votos, seguido por PP (20,1%) y PSOE (19%).

Manuela Carmena y Esperanza Agiurre, alcaldesa de Madrid y ex presidenta de la Comunidad de Madrid

Manuela Carmena y Esperanza Agiurre, alcaldesa de Madrid y ex presidenta de la Comunidad de Madrid

Dado que el número de concejales elegidos de Ahora Madrid es insuficiente para la gestión de todas las áreas de gobierno así como de cada uno de los 21 distritos -toda vez que el acuerdo con el PSOE no incluye su entrada en el ejecutivo local-, varios concejales tienen que desdoblarse al cargo de varios. Es el caso de Francisco Pérez Ramos, quien tendrá durante los próximos cuatro años faena de la buena al tener que atender a los más de 300.000 habitantes empadronados en Puente y Villa de Vallecas. Será, según sus propias palabras, un “alcalde de su pueblo, de la Vallecas que no distingue entre dos distritos”. Una de sus primeras acciones tras ser investido fue reunirse con todas las asociaciones del barrio para presentar su hoja de ruta para la legislatura, que incluye una consulta para que los vecinos elijan la prioridad de gasto en los presupuestos, dotar de las infraestructuras que mayoritariamente se destinan a los barrios del norte y reconocer administrativamente e impulsar el desarrollo del Ensanche de Vallecas.

A las pocas horas de aterrizar el nuevo equipo de Gobierno se disparó la primera polémica. Algunos comentarios de escasa gracia y menor gusto de uno de los concejales electos, Guillermo Zapata, con referencia a los judíos y a la víctima de ETA Irene Villa, despertaron un eco mediático de tal envergadura que obligaron a la flamante alcaldesa a destituirle al frente del área de Cultura, si bien fue confirmado al frente del distrito de Fuencarral. Una decisión difícil de entender porque no caben medias tintas: o se le respalda o se le cesa en todas sus funciones. Otra cosa es preguntarse si unos chistes vertidos en una red social como Twitter hace cuatro años puede tener más peso a la hora de pedir responsabilidades a un político que haber delinquido. Parece, en todo caso, que los chicos de Ahora Madrid van a ser mirados con lupa por unos medios de comunicación envalentonados por naturaleza contra estas corrientes de cambio pero con una tamaña responsabilidad: cumplir con la promesa de regeneración democrática y convertirse en un gobierno real por y para el pueblo por más allá de las habladurías de las tertulias de televisión.

14/06/2015 at 21:27 Deja un comentario

Un Rayo de solidaridad

La Liga de las estrellas, aquella cuyos clubes en el último verano se gastaron casi 500 millones de euros en fichajes, los mismos que deben 738,5 millones a Hacienda, no destaca por su compromiso social. Copan las secciones de deportes de los Telediarios con interminables crónicas de los entrenamientos y reiterativas ruedas de prensa, pero no es habitual ver a los Messis o Cristianos de turno implicarse a fondo con los más necesitados. En esa burbuja elitista con paredes de oro hay un grupo de profesionales que, conocedores del origen humilde del club en el que militan y su grado de penetración entre las clases más bajas, ha dado un paso adelante para revertir aunque sea una pequeña parte del beneficio que obtienen en esa sociedad tan depauperada por la crisis económica. Naturalmente hablamos del Rayo Vallecano, el único equipo de barrio de la Primera división.

El Rayito cuenta con el segundo presupuesto más bajo de la categoría (18 millones, por 520 que tiene Real Madrid o 509 el Barcelona), pero encabeza la clasificación de la solidaridad. El caso más sonado y que proporcionó al club madrileño resonancia internacional fue el auxilio de Carmen, una vecina del barrio de 85 años de edad y más de 50 bajo ese mismo techo, que fue desahuciada en el mes de noviembre con un desproporcionado despliegue policial al no poder afrontar su hijo el pago de un préstamo de 70.000 euros que tenía a la casa como aval. “Nosotros no nos vamos a quedar parados, vamos a ayudar a esa señora. Dentro de nuestras posibilidades vamos a ayudarle y a echarle una mano para que encuentre un sitio para que pueda vivir dignamente y no se sienta sola”, proclamó el entrenador del Rayo, Paco Jémez, un férreo zaguero que en sólo dos temporadas dejó huella como futbolista en Vallecas y que ahora, desde el banquillo, ha elevado al equipo a otro nivel con un fútbol ofensivo y muy vistoso.

Carmen, la vecina desahuciada de Vallecas y auxiliada por la plantilla del Rayo Vallecano

La alarma social que despertó este caso sacudió los cimientos del barrio y del propio club. Paco se comprometió a pagar el nuevo piso en alquiler de la anciana, aunque finalmente la afectada se conformó con el nada desdeñable cheque de 21.109 euros generado por el Rayo a través de una fila cero en la que colaboraron 159 personas y entidades. Carmen, abrumada por las interminables muestras de cariño recibidas en Vallecas y atesorando un orgullo encomiable, decidió devolver la mitad del cheque para que otra persona con urgencias vitales pudiera disfrutar de la generosidad de tanta gente. La cadena de la seguridad completó un nuevo eslabón con los 10.000 euros que el Rayo recuperó y que tuvo como destinatario a Wilfred Agbonavbare, un portero nigeriano que en los seis años que defendió los colores franjirrojos (1990-96) se convirtió en un referente por su buen hacer entre palos, su simpatía con la afición y una adaptación al populoso barrio como si hubiese nacido en la Avenida de la Albufera.

Al gran ‘Willy’ no le sonrió la vida. El cáncer de su mujer le obligó a gastarse todos los ahorros generados en su etapa profesional, de por sí no muy cuantiosos porque por entonces los millonarios no frecuentaban el mundo del fútbol y mucho menos en un equipo modesto. La enfermedad más temida no sólo se conformó con segar la vida de su esposa sino que decidió depositar sus tentáculos en el propio ya ex futbolista, que sobrevivía trabajando en una empresa de mensajería y entrenando puntualmente a porteros en equipos de Regional. Este pasado mes de enero y cuando empezaba a agonizar en la cama de un hospital, a sus 48 años, el Rayo emprendió una lucha contra el reloj para conseguir que sus tres hijos pudieran coger un avión desde Nigeria y ver una última vez a su padre tras una larga década sin haber mantenido contacto. El pasaje y la manutención corrió de cuenta del club pero, por desgracia, problemas con los visados provocaron que no llegaran a tiempo a Madrid. Sólo pudieron asistir al velatorio.

Wilfred, un portero recordado en el Rayo Vallecano

El compromiso del Rayo se ha manifestado en diversas ocasiones con pequeños gestos pero de enorme simbolismo. Fue el primer club que se adhirió a la reciente iniciativa lanzada por la Federación Estatal de Gais, Lesbianas, Transexuales y Bisexuales, para que los futbolistas profesionales lucieran cordones arcoíris en sus botas para celebrar el Día contra la homofobia, el 19 de febrero, reivindicando la diversidad sexual, haciendo que los estadios, vestuarios y gradas sean espacios “libres de violencia o discriminación contra la diversidad sexual. Sin olvidar el apoyo al fútbol base de la Comunidad de Madrid y cómo el club ofreció a un histórico de la región, el C.D.Aviación, el disfrute gratuito de sus instalaciones para que los niños pudieran jugar al fútbol todos los sábados después de que fueran desahuciado de sus terrenos de toda la vida en el barrio de Carabanchel. Solidaridad entre entidades enraizadas en el Madrid más obrero.

Tampoco es habitual que jugadores profesionales con unos notables emolumentos abracen una huelga general. No diremos que secundaran la convocada por los principales sindicatos en septiembre de 2010 contra el Gobierno de Zapatero y su reforma laboral, que es mucho decir, pero sí fueron sensibles a las demandas de no pocos aficionados que veían un dislate como el emblema del barrio hacía oídos sordos ante unas políticas que condenaban a miles de personas a la precariedad, máxime cuando los propios futbolistas estaban viviendo en sus propias carnes la incertidumbre de no cobrar en los últimos y turbulentos tiempos de María Teresa Rivero como presidenta. Aquel día el Rayo se convirtió en el único club en suspender los entrenamientos. Un gesto más que retrata a un club que necesita de los suyos, de a afición, del pueblo, para sobrevivir.

Artículo publicado en La Hoja de Vallecas

06/03/2015 at 21:57 Deja un comentario

Cuando la Fiesta del Cine se acabó en Vallecas

Los pasados días 21, 22 y 23 de octubre se celebró en España con sobresaliente éxito la Fiesta del Cine, un evento organizado por el 90% de las salas existentes en el país con un reclamo comercial ajustado a estos tiempos de crisis: entradas a 2,90 euros. Más de un millón y medio de personas se beneficiaron de una iniciativa que significó un brutal incremento de la asistencia en relación al mismo periodo de la semana anterior: un 663%. Estas cifras han servido para reabrir el debate de si podría impulsarse este sector en declive con precios más bajos. Y a nivel local nos preguntamos ¿podría Vallecas recuperar alguno de los antiguos cines que daban esplendor a sus calles?.

En los tiempos dorados del cine nuestro barrio llegó a albergar más de 5.000 butacas a disposición de los vecinos. Llegaba el fin de semana y los alrededores de la Avenida de la Albufera se convertían en un hervidero de viandantes que no encontraban mejor ocupación que visionar algunos de los grandes clásicos del cine universal protegiéndose de las inclemencias meteorológicas y tomarse un chocolate con churros en alguno de los múltiples bares colindantes. Todas estas inolvidables salas, cada una con su personalidad, fueron desapareciendo paulatinamente hasta quedarse en la nada absoluta. Los grandes carteles copados por John Wayne, Gary Cooper, Marilyn Monroe y otras estrellas del celuloide, han dado paso a cadenas de supermercados, hostelería o gimnasios. En otros casos los edificios no han encontrado comprador y se mantienen en estado ruinoso desde hace décadas, toda una agónica metáfora paralela a la evolución del propio séptimo arte.

Hasta los más jóvenes del barrio han oído hablar del emblemático Cine París, a pesar de haber cerrado sus puertas hace 25 años. Sus casi 2.000 butacas fueron arrancadas para erigir un salón de bodas pero nos queda el consuelo de que todavía hoy al parque que le rodea y a esa zona del barrio de San Diego la conocemos por su nombre. Peor suerte corrió el otro ilustre cine de Vallecas, el Bristol, también cerrado en 1988 y que desde entonces permanece en pie a duras penas a la vera de la M-30 con unas letras de “C I N E” en lo más alto de la fachada cuyo tono dorado se ha apagado para certificar el fin de una época. Una empresa de juegos anunció que remodelaría el edificio para abrir un bingo, pero el proyecto se quedó en una pancarta que terminó esfumándose para dar paso a un uso temporal por parte de miembros del movimiento okupa.

Otros muchos cines convivían con éxito en el barrio. La mayoría siguiendo los parámetros de la época: salas muy grandes y proyectando películas en sesión continua. ¡Qué mejor forma para pasar la tarde que visionar dos filmes del tirón! El Río aún conserva parte de su patio de butacas y de su corazón cinematográfico, incluidas máquinas de proyección, en una suerte de museo no oficial. Durante un tiempo fue usado como local de ensayos por la Compañía de Teatro Clásico Nacional. Eran tiempos de éxito ante la dificultad para acceder a nuevas forma de ocio que nos han deparado las nuevas tecnologías. Los cines brotaban como las setas: el Jimeno, el San Diego, el Avenida, el Venecia, los Goya -que antes de su definitiva extinción probó suerte con el género X-. Pero llegó la crisis en el sector por el cambio en los hábitos sociales. En el año 2000 se cerró el último cine tradicional del barrio, el Excelsior, seguido en tan lamentable suerte por los multicines del centro comercial La Albufera y, ya en 2011, los Yelmo Cineplex de Madrid Sur.

Hoy en día si queremos disfrutar de una bonita velada de tarde en un cine debemos desplazarnos casi irremisiblemente al centro de Madrid o bien utilizar el transporte privado para irnos a las superficies comerciales de la periferia. Cerca del corazón de Vallecas debemos conformarnos con los Cinesa de Méndez Álvaro, que cuenta con un aparcamiento de pago muy limitado y que en caso de dejar el coche en la calle nos obliga a comprar un tique por ser zona de estacionamiento regulado. Más lejos aunque bien comunicados por Metro tenemos los multicines del centro comercial más grande la capital, La Gavia. Y podemos darnos por afortunados: Madrid ha perdido 470 cines en 40 años, sobreviviendo sólo 30 salas. La respuesta del mundo del cine ante este desastre no ha sido de autocrítica, sino de autodestrucción, manteniendo los precios a niveles estratosféricos en relación a la disponibilidad económica del españolito de a pie en estos turbulentos tiempos.

El precio de la entrada en España está por encima de la media europea en términos comparativos con los salarios. En Madrid sale más caro ir al cine que en París, Berlín, Bruselas, Viena, Dublín, Estocolmo, Lisboa, Oslo, Helsinki, Luxemburgo… o Nueva York. Por si esto fuera poco, el Gobierno del PP ha elevado el iva cultural del 8 al 21%. En Francia y Alemania se paga el 7%, en Portugal el 13%, en Holanda el 6%, Irlanda el 9%… o en Noruega un 0%. Y, paradojas de la vida, ver un partido de fútbol en España supone el pago de un iva reducido del 10%. Los casi 10 euros que cuesta una entrada media en los cines de España se reparte, descontando impuestos más el 2% que se lleva la SGAE, en un 50% para los exhibidores, un 30% para los productores y un 20% para los distribuidores.

Todos los actores del sector deberían tener en consideración los datos extraídos de la Fiesta del Cine con el fin de reconducir una situación crítica. Deben aprender a convivir con la modificación de nuestra cultura social: ahora tenemos Internet, videojuegos, televisión por cable, películas a precios bajos por cortesía de Amazon y la venta ambulante, mayor oferta de parques temáticos, más facilidades para desplazarnos fuera de Madrid y hacer excursiones… Teniendo en cuenta esto deben volver a captar la atención de los usuarios, bajando el precio, sí, pero con esto no basta. Debe incrementarse la calidad de unas películas que toca mínimos históricos a cada año que pasa. Si el sector modifica su política suicida, si las administraciones públicas bonifican las expresiones de la cultura y si los ciudadanos colaboramos pagando un precio justo en lugar del todo gratis de las descargas, tal vez en un futuro vuelvan los cines de barrio. Y Vallecas recupere su esplendor.

Artículo publicado en La Hoja de Vallecas

07/11/2013 at 17:21 1 comentario

#23F, una marea en defensa de la democracia real

España vivió el 23 de febrero de 1981 el principal atentado contra el estado democrático y constitucional desde la muerte de Franco: el golpe en pleno Congreso de los Diputados liderado por Tejero que a punto estuvo de sumir a nuestro país en la oscuridad en la que estuvo inmersa durante 40 largos años. Pues bien, 32 años después y en idéntico día, hemos vivido el proceso contrario. Miles de personas se manifestaron por las calles de hasta 80 ciudades españolas con el fin de plantar cara a otro golpe de estado. Un golpe sin armas, relativamente pacífico. Pergeñado desde los despachos y con el supuesto aval de los votos. Pero de consecuencias funestas para el pueblo por la desmantelación del estado de bienestar.

Madrid vivió la marcha más multitudinaria a través de cuatro columnas que confluyeron en la Plaza de Neptuno, lugar que se está convirtiendo en emblemático para estas reivindicaciones ciudadanas por la cercanía a un Parlamento en gran parte responsable de la cada vez más precaria situación de los españoles en esta brutal crisis que nos está azotando. Bajo el lema común de “No al golpe de Estado financiero. No debemos, no pagamos“, las columnas pusieron un tono tricolor a las calles de la capital: el verde de la “marea” de profesores que a lo largo de los últimos tiempos se han hecho con un hueco en nuestras conciencias en busca de una educación pública y de calidad; el blanco de las batas del personal sanitario que se movilizan no por la defensa de sus privilegios, como intentan vender los políticos, sino por una atención médica universal y gratuita; y por último, el negro de los mineros que se han convertido en un símbolo social por su espíritu de lucha.

Gran marcha el #23F contra los recortes

Gran marcha el #23F contra los recortes

La Puerta del Sol, la Glorieta de Embajadores, Colón y Vallecas fueron los puntos de partida de las diferentes columnas. Los primeros en partir fueron los concentrados en la avenida Ciudad de Barcelona que, detrás de una pancarta con el eslogan “Contra el paro y los recortes, Vallecas no se calla“, no escatimaron en cánticos y gritos contra los poderes políticos y financieros cuya irresponsabilidad están llevando a este país en particular y a Europa en general a una situación límite. “¡Sanidad pública, sanidad pública!”, “la sanidad no se vende, se defiende”, “lo llaman democracia y no lo es” fueron algunas de las proclamas más socorridas a lo largo de su recorrido, en un ambiente festivo con acompañamiento músical que tuvo su preámbulo con una comida popular autogestionada en la Plaza Vieja.

Casi trescientas organizaciones sociales, sindicales o ecologistas, más las numerosas asambleas del 15M repartidas por las principales ciudades del país, se adhirieron a una convocatoria que fue ampliamente secundada por los ciudadanos a pesar del intenso frío que hacía aquel sábado por la tarde por el temporal de viento frío que causó estragos en numerosos puntos de la península. Otros colectivos especialmente afectados por los recortes, ya sean públicos o privados, tuvieron una destacada presencia y dejaron su particular huella en las marchas. Ejemplos de ello son los miembros de la plataforma Salvemos Telemadrid, incluidos en un brutal ERE que afectará a la friolera de 829 trabajadores, o a los empleados de Iberia que han visto cómo la presentación un ERE dejará en la calle a otros 4.500.

El grito de “¡Sí se puede!” resumió el sentir de todos los que salieron a las calles este #23F. No debemos resignarnos ante la privatización de la sanidad (siendo Madrid el más triste ejemplo, con 6 hospitales y 27 centros de salud), la instauración de un repago farmacéutico, la precarización de la escuela pública (menos medios, menos profesores) en beneficio de la privada (incluyendo deducciones fiscales), los desahucios ejecutados por aquellos bancos que han sido rescatados con nuestro propio dinero, o la subida de impuestos que afectan en mayor medida a las clases bajas y medias. No debemos resignarnos ante la corrupción política que copa día tras día las portadas de los periódicos, ante el poder fáctico financiero que está determinando en alianza con esos supuestos servidores de lo público las políticas de austeridad que no hacen sino arruinar el presente y futuro de la gente. No podemos resignarnos ante la supresión de los más mínimos derechos laborales que nos van a convertir, intencionadamente, en la China de Europa. Sí, se puede. Pero no sólo a través de Facebook o Twitter desde la comodidad del sofá de casa. Sólo se podrá cambiar si desbordamos las calles, pacíficamente, pero con la fuerza de nuestra unión.

25 motivos para rodear el Congreso

25/02/2013 at 12:02 Deja un comentario

“Es fácil que pronto veamos una sanidad para ricos y otra para pobres”

Parecía un tema blindado, pero la crisis económica ha empezado a engullir también a la sanidad pública. Los profesionales llevaban tiempo avisando de que este momento llegaría. Y ha llegado en forma de Real-Decreto Ley con una serie de medidas encaminadas a reducir el gasto sanitario público en España por valor de 3.500 millones de euros. El copago farmacéutico y su extensión de los pensionistas, la exclusión de la atención sanitaria primaria de los mayores de 26 años que no hayan cotizado y de los inmigrantes en situación irregular, y el pago de determinados servicios (como el transporte en ambulancia no urgente), son sólo la punta de lanza de lo que puede venir en un futuro próximo.

La Plataforma en Defensa de la Sanidad Pública de Madrid lucha por la conservación del servicio de calidad, gratuito y universal que ha elevado a España a la categoría de ejemplo mundial en atención médica. Uno de sus representantes es Juan Luis Ruiz Giménez, quien ha advertido del “deterioro de lo público” que han impulsado los gobernantes para hacer creer a la sociedad que “es más caro e ineficiente” que lo privado. Y ha avisado de que los principales damnificados serán los barrios humildes como Vallecas, “más vulnerables por las situaciones de paro y pobreza”. Lo dice un médico en ejercicio en este populoso distrito madrileño. [Sigue]

Tu voto:

Continue Reading 05/05/2012 at 22:23 1 comentario

UPS, 1.378 millones de beneficios y despidos objetivos

Pueden parecer una mota de polvo para una empresa con más de 400.000 empleados en todo el mundo y con beneficios anuales de miles de millones, pero lo cierto es que los 76 trabajadores que resisten en la factoría de Vallecas no están dispuestos a rendirse tras años de una exhausta lucha por la reivindicación de sus puestos de trabajo. La multinacional estadounidense UPS, dedicada al transporte urgente, ha puesto toda la carne en el asador para certificar el despido de toda la plantilla y así completar la reorientación de un modelo corporativo basado en la contratación de subcontratas a precio de saldo. La nueva reforma laboral diseñada por el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero ha espoleado una acción que se ha cobrado sus primeras víctimas: 18 despidos por causas objetivas.

La mirada de Antonio y Luis Alberto, presentes en esta entrevista en representación de los trabajadores de Vallecas, muestra el cansancio propio de dos personas que acumulan años y años de lucha para que se respeten los derechos laborales más básicos. Muchos se han quedado en el camino. De los más de 200 empleados que allá por 2008 fueron incluidos en el primer Expediente de Regulación de Empleo, tan sólo quedan 76, más los recientemente despedidos y que aún son considerados como “compañeros”. Las fuertes presiones de los últimos tiempos han obligado a muchos a aceptar el cheque de UPS para empezar una nueva vida. Pero aún sobrevive un reducto ya conocido en el ámbito de la empresa como la ‘Aldea de Asterix’ que está dispuesto a llegar a las últimas consecuencias, por mucho que la coyuntura actual pinte en bastos. ¿Serán capaces de aguantar el tirón como lo hacía el héroe galo ante las legiones romanas? Sólo el tiempo lo dirá.

Manifestación de trabajadores de UPS

UPS desembarcó en España en 1990 con las ideas muy claras. Aunque compró Cualladó Transporte Urgente con la condición de asumir toda la plantilla que en aquel momento trabajaba para la empresa absorbida, paulatinamente fue desprendiéndose de gente a golpe de talonario con la intención de que el personal propio quedara reducido a la mínima expresión posible. “Ahora mismo la precariedad del trabajo es brutal”, nos cuenta Antonio, representante de los trabajadores por parte del sindicato COBAS, “a través de empresas terceras se contrata a personal a media jornada con condiciones muy inferiores a los empleados que dependen directamente de UPS. Los conductores pueden llegar a trabajar hasta 12 horas diarias y sólo cobran por paquete entregado”. Pongamos por ejemplo que un repartidor recoge un paquete en Madrid para trasladarlo a Ávila y el destinatario no está localizable en su domicilio. Pues tiene que llevarlo de vuelta a cambio de la módica cifra de cero euros. Podemos hacernos a la idea de cómo se tienen que buscar la vida muchos de estos autónomos para encasquetar el paquete a alguien y así poder cobrar su retribución.

Las huelgas por convenios y despidos han sido la tónica pero, 20 años después, la cruel realidad dicta que la jugada les ha salido bien… a excepción de ese punto rojo localizado en Vallecas. Antonio y Luis Alberto no olvidan las numerosas promesas incumplidas, como aquella de 2001 en la cual la compañía garantizó por escrito la preservación de los puestos de trabajo y la no regulación del empleo cuando se anunció la apertura de un nuevo centro en Coslada. La versión oficial era que la nave de Vallecas no contaba con la capacidad necesaria para asumir tanta carga de trabajo. La extraoficial, castigar al núcleo rebelde con un trasvase de trabajo de una a otra plataforma que en la práctica dejara sin contenido sus puestos de trabajo. Los afectados nos describen las tareas habituales de un trabajador de la nave vallecana a día de hoy: jugar a las cartas, leer y hacer ‘sudokus’. “El estrés de la situación ha dañado seriamente la salud de algunos compañeros y otros se han visto obligados a irse. Después de 20 años trabajando nos vemos arrojados al paro sin ninguna perspectiva”, lamenta Luis Alberto, uno de los perjudicados en los últimos despidos acometidos por la empresa.

UPS ha presentado desde 2008 hasta 3 ERES para la extinción de los contratos aduciendo problemas económicos, organizativos y de producción. Los dos primeros fueron rechazados por el Ministerio de Trabajo y la Comunidad de Madrid, respectivamente. El tercero fue retirado por la propia empresa el pasado 26 de julio en todo un proceso de adaptación a las circunstancias. Aprovechando el fulgor de la reforma laboral introducida por el sistema de decreto-ley el 18 de junio por parte del Gobierno, la compañía con sede en Atlanta procedió al despido objetivo de hasta 18 empleados percibiendo únicamente una indemnización de 20 días por año trabajado. Los trabajadores han iniciado todas las acciones para combatir una decisión que consideran a todas luces ajenas a derecho toda vez que UPS no atraviesa precisamente una mala situación económica. De hecho, en el primer semestre de 2010 ha obtenido un ¡63%! más de beneficio que en el mismo periodo del año anterior, o lo que es lo mismo, la friolera de 1.378 millones de dólares.

Antonio, Luis Alberto y otros muchos suspendieron sus vacaciones en agosto para impulsar las movilizaciones necesarias, que incluyen escritos al Defensor del Pueblo y al Presidente del Senado, reparto de octavillas, manifestaciones y una campaña de recogida de firmas que ha superado ya las 7.000, con el apoyo de personalidades como el escritor Isaac Rosa, el actor Guillermo Toledo o el futbolista Iker Casillas. El objetivo es pelear porque el despido sea declarado nulo y los trabajadores sean readmitidos. ¿Ganará la guerra la escuálida aldea gala o las poderosas tropas romanas? Si Asterix descubrió la pócima mágica, quien sabe…

Artículo publicado en La Hoja de Vallecas

01/10/2010 at 17:15 3 comentarios

La EMVS subasta 220 viviendas de protección oficial en Vallecas

La Empresa Municipal de la Vivienda y Suelo (EMVS) ha subastado 630 viviendas de protección oficial en régimen de alquiler pertenecientes a cuatro promociones repartidas por los barrios de Sanchinarro (300), Vallecas (220), Carabanchel (80) y Pavones (30). Las familias afectadas han acusado al alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, de incumplir la promesa realizada durante la entrega de llaves de los propios pisos y han subrayado el verdadero interés de la EMVS: recibir un balón de oxígeno en forma de 65 millones de euros que palie su estratosférica deuda de 1.040 millones.

Edificio afectado en Villa de Vallecas

Si alguien pasea por la calle Cabeza Mesada (Villa de Vallecas) puede descubrir un edificio cuya fachada está salpicada de alusiones a Ruiz-Gallardón, tildado de “ladrón” y ‘homenajeado’ con diversas caricaturas. Se respira la tensión. Y es que las vacaciones de verano se vieron truncadas para estos vecinos cuando, el pasado 3 de agosto, la EMVS les anunció por carta la próxima puesta a subasta de las promociones completas de sus viviendas para su venta a promotores privados o fondos de inversión inmobiliaria. Sólo 40 días después las casas tenían nuevo gestor: la empresa Lazora, que mantendrá las viviendas en régimen de alquiler hasta 2020 (tal y como iba a hacer la EMVS). A partir de este año la propia Lazora o una tercera compañía podrán comprar las promociones para poner en venta las casas ya calificadas como libres.

Los vecinos se sienten engañados porque en su día se les comunicó que, transcurridos los 10 años de alquiler tipificados por contrato, dispondrían de una opción de compra. Así anunció la propia página oficial del Ayuntamiento de Madrid, a fecha 6 de mayo de 2005: “Trescientos jóvenes de la Ciudad de Madrid disfrutan desde hoy de su primera vivienda, en la que residirán en régimen de alquiler con opción a compra”, se publicó entonces.

Manifestación

Los adjudicatarios, que por contrato tenían que ser menores de 35 años, han visto como sus familias han crecido en oposición a la seguridad de sus hogares. Muchos de ellos entraron a vivir en 2002, luego a partir de 2012 tendrán que acogerse a las condiciones de alquiler de Lazora. A la vista de la polémica mediática generada y de la movilización vecinal, esta empresa se ha apresurado a anunciar que sus contratos contemplarán las mismas condiciones que las existentes en los de la EMVS. Pero los afectados son pesimistas y hablan de fraude: cuando en 2020 puedan adquirir el piso, tendrán que hacerlo a precio de mercado y no al precio público al que se comprometió Ruiz-Gallardón.

Artículo publicado en La Hoja de Vallecas

29/09/2010 at 09:38 2 comentarios


Follow Reflexiones en lontananza on WordPress.com

Categorías

Archivo

Entradas recientes


A %d blogueros les gusta esto: