Posts tagged ‘15M’

Los chorizos, a la barbacoa. El #18J en imágenes

Miles de personas se concentraron este 18 de julio en diferentes ciudades españolas frente a las sedes del PP en señal de protesta por las políticas desarrolladas por el gobierno de Mariano Rajoy. El escándalo de los pápeles de Bárcenas ha sido la gota que ha colmado el vaso para que se moviera esta concentración a través de las redes sociales, vía asociación 15M, con un eslogan tan cañí como esclarecedor: “barbacoa de chorizos”.

La concentración más numerosa se produjo ante la sede central en Madrid, en Génova 13 (Rue del Percebe). Esta céntrica calle de la capital se cortó en parte y también algunas calles adyacentes, bien custodiadas por cientos de policías. El animado publicado no ahorró soflamas contra los máximos dirigentes populares: “Rajoy y Cospedal, a Soto del Real“, “presidente, delincuente” y el ya clásico “lo llaman democracia y no lo es“.

Los chorizos fueron un referente en las pancartas esgrimidas por los manifestantes. Esperemos que acaben todos muy achicharrados.

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Pancartas cachondas en la manifestación del 19J/

18/07/2013 at 21:21 Deja un comentario

#23F, una marea en defensa de la democracia real

España vivió el 23 de febrero de 1981 el principal atentado contra el estado democrático y constitucional desde la muerte de Franco: el golpe en pleno Congreso de los Diputados liderado por Tejero que a punto estuvo de sumir a nuestro país en la oscuridad en la que estuvo inmersa durante 40 largos años. Pues bien, 32 años después y en idéntico día, hemos vivido el proceso contrario. Miles de personas se manifestaron por las calles de hasta 80 ciudades españolas con el fin de plantar cara a otro golpe de estado. Un golpe sin armas, relativamente pacífico. Pergeñado desde los despachos y con el supuesto aval de los votos. Pero de consecuencias funestas para el pueblo por la desmantelación del estado de bienestar.

Madrid vivió la marcha más multitudinaria a través de cuatro columnas que confluyeron en la Plaza de Neptuno, lugar que se está convirtiendo en emblemático para estas reivindicaciones ciudadanas por la cercanía a un Parlamento en gran parte responsable de la cada vez más precaria situación de los españoles en esta brutal crisis que nos está azotando. Bajo el lema común de “No al golpe de Estado financiero. No debemos, no pagamos“, las columnas pusieron un tono tricolor a las calles de la capital: el verde de la “marea” de profesores que a lo largo de los últimos tiempos se han hecho con un hueco en nuestras conciencias en busca de una educación pública y de calidad; el blanco de las batas del personal sanitario que se movilizan no por la defensa de sus privilegios, como intentan vender los políticos, sino por una atención médica universal y gratuita; y por último, el negro de los mineros que se han convertido en un símbolo social por su espíritu de lucha.

Gran marcha el #23F contra los recortes

Gran marcha el #23F contra los recortes

La Puerta del Sol, la Glorieta de Embajadores, Colón y Vallecas fueron los puntos de partida de las diferentes columnas. Los primeros en partir fueron los concentrados en la avenida Ciudad de Barcelona que, detrás de una pancarta con el eslogan “Contra el paro y los recortes, Vallecas no se calla“, no escatimaron en cánticos y gritos contra los poderes políticos y financieros cuya irresponsabilidad están llevando a este país en particular y a Europa en general a una situación límite. “¡Sanidad pública, sanidad pública!”, “la sanidad no se vende, se defiende”, “lo llaman democracia y no lo es” fueron algunas de las proclamas más socorridas a lo largo de su recorrido, en un ambiente festivo con acompañamiento músical que tuvo su preámbulo con una comida popular autogestionada en la Plaza Vieja.

Casi trescientas organizaciones sociales, sindicales o ecologistas, más las numerosas asambleas del 15M repartidas por las principales ciudades del país, se adhirieron a una convocatoria que fue ampliamente secundada por los ciudadanos a pesar del intenso frío que hacía aquel sábado por la tarde por el temporal de viento frío que causó estragos en numerosos puntos de la península. Otros colectivos especialmente afectados por los recortes, ya sean públicos o privados, tuvieron una destacada presencia y dejaron su particular huella en las marchas. Ejemplos de ello son los miembros de la plataforma Salvemos Telemadrid, incluidos en un brutal ERE que afectará a la friolera de 829 trabajadores, o a los empleados de Iberia que han visto cómo la presentación un ERE dejará en la calle a otros 4.500.

El grito de “¡Sí se puede!” resumió el sentir de todos los que salieron a las calles este #23F. No debemos resignarnos ante la privatización de la sanidad (siendo Madrid el más triste ejemplo, con 6 hospitales y 27 centros de salud), la instauración de un repago farmacéutico, la precarización de la escuela pública (menos medios, menos profesores) en beneficio de la privada (incluyendo deducciones fiscales), los desahucios ejecutados por aquellos bancos que han sido rescatados con nuestro propio dinero, o la subida de impuestos que afectan en mayor medida a las clases bajas y medias. No debemos resignarnos ante la corrupción política que copa día tras día las portadas de los periódicos, ante el poder fáctico financiero que está determinando en alianza con esos supuestos servidores de lo público las políticas de austeridad que no hacen sino arruinar el presente y futuro de la gente. No podemos resignarnos ante la supresión de los más mínimos derechos laborales que nos van a convertir, intencionadamente, en la China de Europa. Sí, se puede. Pero no sólo a través de Facebook o Twitter desde la comodidad del sofá de casa. Sólo se podrá cambiar si desbordamos las calles, pacíficamente, pero con la fuerza de nuestra unión.

25 motivos para rodear el Congreso

25/02/2013 at 12:02 Deja un comentario

15M: Una revisión a la democracia

15 de mayo de 2011. Llegó el día que marcó un cambio en la España del sol y las tapas, de la fiesta y la siesta. La perpetua resignación del pueblo patrio tocó a su fin una semana antes de unas elecciones locales y autonómicas especialmente manchadas por los fantasmas del oportunismo y la corrupción. Miles de jóvenes (y no tan jóvenes) salieron espontáneamente a las calles de las principales ciudades para gritar ¡basta! bien alto. Para hacerse oír, por fin, ante la situación social de un país que se resquebraja por los cuatro costados. Para desmentir al Fondo Monetario Internacional en su previsión de que somos una generación perdida.

Las redes sociales y el boca a boca sustituyeron a la silenciada televisión para amplificar un movimiento social de enorme calado con una reivindicación en mayúsculas: Democracia Real Ya. ¿Nos están robando la democracia y volviendo en cierta manera a tiempos olvidables? Con motivo de una visita a China me atreví a preguntar a un ciudadano local cómo era la vida en una dictadura como aquella. Su contestación me hizo pensar. Me dijo que tenían una democracia distinta, pero tan respetable como la occidental: tienen un partido único, sí, pero los ciudadanos eligen a sus representantes para la toma de decisiones -los participantes en la Asamblea del Partido Comunista-. En España deberíamos ser felices porque podemos votar a la opción política que deseamos y nuestras libertades son respetadas por el Estado. ¿O no tanto?

Se dice que el espíritu de la democracia tiene como sus principales valores la igualdad, la justicia y la libertad. Pero nuestro país parece decidido a cepillarse estos pilares fundamentales. Hablemos de la política y de los políticos, esos que deben velar por el interés general. Resulta que la obsoleta e injusta ley electoral en vigor otorga un valor a cada provincia y establece un mínimo de sufragios para poder entrar en el reparto, así que beneficiamos a los dos grandes partidos y a los nacionalistas. Por supuesto, PSOE y PP se han negado en rotundo a una reforma que limitaría su cuota de poder. ¿Por qué no se presentan listas abiertas en las que votemos a las personas y no a las siglas que difuminan su mediocridad? ¿Por qué no obligar a los partidos a que sus líderes sean elegidos por los militantes y no a golpe de dedo?

Manifestación el 15M en Sol

Manifestación el 15M en Sol

Los candidatos, algunos imputados por corrupción, se pasean de mitin en mitin facilitando directamente a los telediarios los cortes en los que salen más guapos. Convocan ruedas de prensa sin admitir preguntas y sus mensajes se limitan a arremeter contra el contrario con clásicos como “que viene la derecha” o “el partido de los cinco millones de parados”. ¿Debemos confiar en estos partidos que no son capaces ni de establecer por primera vez en treinta años una estructura educativa que no dependa del Gobierno de turno? En esta situación es normal que se produzcan voces críticas de quienes nos encontramos huérfanos de representación en una sociedad cuya politización alcanza a la Justicia. Considerando que el Tribunal Constitucional es elegido por el Parlamento y el fiscal general por el Gobierno, y que los jueces se adhieren a asociaciones según su ideología progresista o conservadora, poca confianza podemos tener en su independencia.

Las revueltas árabes han supuesto una estela a seguir porque, no lo olvidemos, surgieron no tanto con un propósito de liquidación del régimen en sí mismo sino como un grito desesperado a favor de su supervivencia en unas condiciones económicas desesperadas. Podremos argumentar con certeza que la situación española no es equiparable con las dictaduras egipcia o libia. Pero esa comparación no debe obligarnos a renunciar a una legítima lucha por un país más justo y equilibrado. Islandia es el faro que debe iluminar al mundo: los banqueros han ido a la cárcel y el Gobierno co-responsable de la bancarrota del país dimitió en bloque tras días y días de protestas pacíficas. El españolito medio no está en mejor posición que su contemporáneo islandés. Y muy especialmente los jóvenes, los artífices del 15M, que abrumados por la tasa del 43% de paro en su rango de edad ven como su sólida formación es sólo papel mojado para un desarrollo laboral marcado por la precariedad y el mileurismo.

No es hablar por hablar de una generación ‘Ni-ni’, no se trata de una excusa para liarse a tortas con la policía –aunque siempre algún majadero hay-. Los excesos de la banca han terminado por pagarlo los trabajadores en forma de recortes sociales, aumento de impuestos indirectos y reformas laborales. Las grandes empresas se jactan de beneficios y mientras con una mano amplían los cheques a los directivos, con la otra entregan la carta de despido a los más débiles. Un gobierno aparentemente de izquierdas como el PSOE asimila un discurso de derechas con la obsesión de “calmar a los mercados” (o sea, a los especuladores). Nos sobran razones para levantar la voz. Es necesaria una revolución que gestione una mayor participación de la ciudadanía en las instituciones y que propicie una mayor regulación de los actores económicos. Una revolución pacífica que tenga un plan constructivo y no se deje guiar sólo por un afán sencillamente antisistema. Pensemos bien a quién votar el 22M y busquemos entre todos las soluciones necesarias. Consigamos la democracia plena.

17/05/2011 at 23:13 Deja un comentario


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