Posts tagged ‘educación’

Goles para la educación, paradas para la violencia

Decía un afamado entrenador llamado William Shankly que el fútbol no es un juego a vida o muerte, sino algo mucho más importante que eso. El técnico escocés consideraba apta cualquier iniciativa psicológica de inspiración bélica hasta el punto de decidir cambiar al rojo completo la indumentaria histórica del Liverpool para infundir temor a sus adversarios, o definir como “mariconada” que un pupilo suyo lesionado luciera una venda en la rodilla, que a su parecer no era un bien propio sino “propiedad del club”. Y es que el deporte rey se convierte en una prolongación de una sociedad cuyos resquebrajados pilares están siendo apuntalados por valores de mal entendida competitividad y una insolidaridad galopante que desemboca en las preocupantes situaciones de violencia que nos azuzan en este siglo XXI.

Recientemente presenciaba un partido de fútbol alevín, por denominarlo de alguna manera, en el que un equipo endosó al otro la friolera cifra de 17 goles en 60 minutos de juego. El goteo constante de tantos a su favor no parecía afectarle lo más mínimo al entrenador del conjunto victorioso, quien seguía reservando a algunos suplentes, los malos, hasta los últimos instantes porque era necesario ganar por el máximo número de goles por posibles desempates en la clasificación al final de la Liga. Mientras tanto, algunos padres de chavales del mismo equipo arengaban desde la banda a los suyos a seguir presionando al humillado contrincante para alegrarse el sábado después de una semana estresante, suponemos. Igual daba que el portero rival decidiera, minutos antes del final del partido, quitarse los guantes y, fruto de la impotencia, salirse del terreno de juego a iniciativa propia entre un mar de lágrimas.

puebla

Crédito: Puebla

El fútbol como arma arrojadiza

Este entrenador podría haber alineado a los suplentes que apenas tocan bola semana tras semana, dado que por malos que fueran, darían mil vueltas a sus oponentes y la victoria no correría peligro. Este entrenador podría haber aprovechado el escandaloso marcador para tomarse el partido como un entrenamiento a la hora de probar tácticas novedosas sin mayores ambiciones por engordar aún más su renta. Incluso, aunque ya sería mucho pedir, podría haber decidido que uno de sus titulares abandonara el terreno de juego para igualarse contra un equipo en inferioridad numérica tras la huida del portero, y que no contaba con reservas en el banquillo. Los padres, por su parte, podrían haber evitado según qué gestos en una situación límite. En circunstancias parecidas pero con jóvenes futbolistas más talludos, no hubiese sido raro que alguno acabase golpeado e incluso lesionado. Esta vez, por ser niños de diez años sin maldad, sólo desembocó en la imagen patética de un pequeño consolado por su madre que difícilmente podrá recuperar el amor por el fútbol.

la competitividad es un valor útil como fórmula para el desarrollo interior de la persona y como métricas relativas para conseguir unos objetivos en la vida que nos aporten el máximo de felicidad. Pero no puede ser una contienda a cualquier precio y con el cuchillo entre los dientes, porque de nada sirve que alcancemos nuestros objetivos cuando por el camino hemos dejado una ristra de cadáveres. La violencia no es sólo una expresión física, sino que, sobre todo, es una manifestación a escala psicológica y muchas veces invisible. Y una ultracompetitividad, definida como una suerte de abuso sobre sujetos individuales o colectivos, puede derivar en una situación de violencia real de consecuencias brutales, en cuanto genera agravios y desigualdades difíciles de asimilar en condiciones extremas. Un partido de fútbol ganado en buena lid por la mínima ante un rival parejo siempre genera un mejor sabor de boca que un triunfo por 17-0 ante jugadores en los que brotará a buen seguro impotencia y en algunos casos una reacción defensiva de efectos pocos calculados.

Convendría preguntarnos si estamos proponiendo a nuestros jóvenes el entorno más adecuado para su maduración como personas. Da la impresión de que queremos proyectar sobre nuestros hijos todos aquellos conocimientos que no tuvimos a nuestra disposición pero no para su formación intelectual, tampoco para ampliar su mirada global al mundo que nos rodea y comprenderlo mejor. Apenas chapurrean el castellano materno y ya les llevamos a clases extraescolares de inglés, porque cuando sean mayores será fundamental el bilingüismo para obtener un buen empleo. Les forzamos en connivencia con un fallido sistema educativo a eternas tardes de estudio bajo la doctrina del esfuerzo y la superación, memorizando conceptos, incidiendo en el qué se piensa y no en el cómo se piensa. Les arrebatamos la ilusión por estudiar la carrera de sus sueños por tener pocas salidas y les metemos con calzador en otra con un futuro supuestamente esplendoroso que no será tal porque ese estudiante abandonará la universidad antes de tiempo.

La educación es el don más importante de una sociedad y por desgracia hace aguas. Y no hablamos únicamente de cómo los hijos soportan estoicamente un sistema cuyos planes cambian a cada Gobierno que pasa para vanagloria de los equipos de asesores. Reduciéndose las becas, aumentando las tasas e introduciendo Masters obligatorios a precios de oro no al alcance de todo el mundo. También está esa realidad que obliga a los padres a trabajar hasta altas horas para vivir dignamente mientras sus retoños son criados por los pobres abuelos que en su jubilación se merecen un mayor descanso, siendo la conciliación auténtico papel mojado. La tecnología, tan positiva para tantas áreas de la vida, acrecienta la burbuja en la que muchos niños viven en las ciudades sin apenas contacto con sus semejantes. El peligro de una insensibilidad a la injusticia y la inercia al clasismo votando por aquel partido que, por podrido que nos parezca, mejor resuelva nuestros intereses individuales y los de nuestros hijos aunque sea a costa de los demás. Y si dentro de cuatro años cambian nuestra situación personal, ya votaremos a los otros…

 

22/01/2017 at 12:49 Deja un comentario

#23F, una marea en defensa de la democracia real

España vivió el 23 de febrero de 1981 el principal atentado contra el estado democrático y constitucional desde la muerte de Franco: el golpe en pleno Congreso de los Diputados liderado por Tejero que a punto estuvo de sumir a nuestro país en la oscuridad en la que estuvo inmersa durante 40 largos años. Pues bien, 32 años después y en idéntico día, hemos vivido el proceso contrario. Miles de personas se manifestaron por las calles de hasta 80 ciudades españolas con el fin de plantar cara a otro golpe de estado. Un golpe sin armas, relativamente pacífico. Pergeñado desde los despachos y con el supuesto aval de los votos. Pero de consecuencias funestas para el pueblo por la desmantelación del estado de bienestar.

Madrid vivió la marcha más multitudinaria a través de cuatro columnas que confluyeron en la Plaza de Neptuno, lugar que se está convirtiendo en emblemático para estas reivindicaciones ciudadanas por la cercanía a un Parlamento en gran parte responsable de la cada vez más precaria situación de los españoles en esta brutal crisis que nos está azotando. Bajo el lema común de “No al golpe de Estado financiero. No debemos, no pagamos“, las columnas pusieron un tono tricolor a las calles de la capital: el verde de la “marea” de profesores que a lo largo de los últimos tiempos se han hecho con un hueco en nuestras conciencias en busca de una educación pública y de calidad; el blanco de las batas del personal sanitario que se movilizan no por la defensa de sus privilegios, como intentan vender los políticos, sino por una atención médica universal y gratuita; y por último, el negro de los mineros que se han convertido en un símbolo social por su espíritu de lucha.

Gran marcha el #23F contra los recortes

Gran marcha el #23F contra los recortes

La Puerta del Sol, la Glorieta de Embajadores, Colón y Vallecas fueron los puntos de partida de las diferentes columnas. Los primeros en partir fueron los concentrados en la avenida Ciudad de Barcelona que, detrás de una pancarta con el eslogan “Contra el paro y los recortes, Vallecas no se calla“, no escatimaron en cánticos y gritos contra los poderes políticos y financieros cuya irresponsabilidad están llevando a este país en particular y a Europa en general a una situación límite. “¡Sanidad pública, sanidad pública!”, “la sanidad no se vende, se defiende”, “lo llaman democracia y no lo es” fueron algunas de las proclamas más socorridas a lo largo de su recorrido, en un ambiente festivo con acompañamiento músical que tuvo su preámbulo con una comida popular autogestionada en la Plaza Vieja.

Casi trescientas organizaciones sociales, sindicales o ecologistas, más las numerosas asambleas del 15M repartidas por las principales ciudades del país, se adhirieron a una convocatoria que fue ampliamente secundada por los ciudadanos a pesar del intenso frío que hacía aquel sábado por la tarde por el temporal de viento frío que causó estragos en numerosos puntos de la península. Otros colectivos especialmente afectados por los recortes, ya sean públicos o privados, tuvieron una destacada presencia y dejaron su particular huella en las marchas. Ejemplos de ello son los miembros de la plataforma Salvemos Telemadrid, incluidos en un brutal ERE que afectará a la friolera de 829 trabajadores, o a los empleados de Iberia que han visto cómo la presentación un ERE dejará en la calle a otros 4.500.

El grito de “¡Sí se puede!” resumió el sentir de todos los que salieron a las calles este #23F. No debemos resignarnos ante la privatización de la sanidad (siendo Madrid el más triste ejemplo, con 6 hospitales y 27 centros de salud), la instauración de un repago farmacéutico, la precarización de la escuela pública (menos medios, menos profesores) en beneficio de la privada (incluyendo deducciones fiscales), los desahucios ejecutados por aquellos bancos que han sido rescatados con nuestro propio dinero, o la subida de impuestos que afectan en mayor medida a las clases bajas y medias. No debemos resignarnos ante la corrupción política que copa día tras día las portadas de los periódicos, ante el poder fáctico financiero que está determinando en alianza con esos supuestos servidores de lo público las políticas de austeridad que no hacen sino arruinar el presente y futuro de la gente. No podemos resignarnos ante la supresión de los más mínimos derechos laborales que nos van a convertir, intencionadamente, en la China de Europa. Sí, se puede. Pero no sólo a través de Facebook o Twitter desde la comodidad del sofá de casa. Sólo se podrá cambiar si desbordamos las calles, pacíficamente, pero con la fuerza de nuestra unión.

25 motivos para rodear el Congreso

25/02/2013 at 12:02 Deja un comentario

Wert y las grandes mentiras sobre la educación en España

La deforestación social ejecutada por el Gobierno de Mariano Rajoy en esta depauperada España sumó un nuevo capítulo en el Consejo de Ministros del 20 de abril con un paquete de medidas que permitirá ahorrar 10.000 millones de euros. El recopago farmacéutico disfrazado con una nimia progresividad amenaza con devolvernos a los tiempos de las curas con muérdago, la toma de control de RTVE por parte del Partido Popular nos puede retrotraer al NODO en pleno siglo XXI que perpetró Alfredo Urdaci y la subida de las tasas universitarias lleva la firma del neoliberalismo que con tanto ahínco busca un mundo a dos velocidades. La vieja reivindicación de “el hijo del obrero a la universidad” que movilizó a la juventud a finales de los 70 vuelve a tener sentido 30 años después.

El ministro de Educación, José Ignacio Wert, ha propuesto a las Comunidades Autónomas un plan para que las tasas universitarias aumenten hasta un máximo del 66% -hasta 1.500 €-, los repetidores puedan llegar a pagar el 100% del curso (entre 5.000 y 7.000 €), la concesión de becas se endurezca y las carreras menos demandadas sencillamente desaparezcan. El argumentario empleado no sorprende: la herencia recibida, la adecuación con los precios de Europa, el Estado ya realizaría un esfuerzo importante subvencionando el 75% de la matrícula… Y lo que no dicen pero piensan: la universidad está infestada de perroflautas que dedican las horas lectivas a fumar porros y jugar al mus en la cafetería.

Frases como “en España hay titulitis aguda” o “a la universidad se va a tomar cerveza” son grandes clásicos que algunos enarbolan para apuntalar el sueño dorado de una formación superior para elites. Hay que acabar con los mitos. Según la OCDE el número de licenciados en España está proporcionalmente por debajo de los países de nuestro entorno. El problema es otro: salen de la facultad y se encuentran con un panorama desolador, con innumerables empresas que no les ve como becarios sino como mano de obra barata y con muchos de ellos accediendo a cobrar un sueldo de nimileurista en un puesto de trabajo que requiere de mucha menor cualificación. Entorno al 45% de los licenciados entre 25 y 29 años deben conformarse con un empleo que no satisface sus necesidades más básicas en este país repleto de bares e inmobiliarias y tan escaso de investigación. Ni una sola universidad española está en el ranking de las 100 más importantes del mundo por ese motivo, y peor que vamos a ir con el anunciado recorte de 600 millones de € por este concepto.

Fuente: El País

La educación vista por el genial Forges


Wert ha hecho hincapié en la anomalía que supone ver a muchas aulas universitarias semivacías. O sea, consideremos por naturaleza al estudiante como un vago y chupóptero que libro en mano se dedica a ligar con las compañeras en el campus. Pero no entra a preguntarse si no existen otras razones de mayor peso que terminan por alejar al alumno de clase: por ejemplo, la desastrosa formación y el caduco profesorado que existe en muchas facultades. Lo digo por experiencia. Mis cinco años de Periodismo me dotaron de algunos conocimientos de cultura general (asignaturas de literatura, historia, derecho, etc) y prácticamente nulos de la profesión, por increíble que parezca. Pisé los estudios de radio dos veces, los de televisión ni los vi y descubrimos el QuarqXPress de chiripa. Cuando un profesor va a clase y se limita a leer su libro, obviamente vas la primera semana y no vuelves hasta el examen para calcar el tema con comas incluidas. Memorización al poder.

Europa también suministra una buena excusa para mil y un recortes en educación. Igual que 12 € es una “minucia” por un bono de 10 viajes en Metro de Madrid en comparación con el resto de grandes ciudades del mundo, nuestra educación sale a precio de saldo. Nueva mentira. En Francia abonan 177 € por una licenciatura y en Alemania oscila entre la gratuidad y los 1.000 €, teniendo en cuenta que el salario medio en ambos países es sustancialmente más elevado que el español. Con el incremento de las tasas y la crisis económica que nos golpea, ¿cómo va a afrontar el gasto un padre de familia que además tiene que costear a su hija una residencia en otra ciudad? ¿Un joven estudiante que tenga que trabajar para colaborar con su familia y necesite de más años para acabar la carrera está castigado a pagar aún más por un supuesto “escaso rendimiento académico”?.

No sobran ni universidades ni universitarios. Indudablemente hay que mejorar la eficiencia, reduciendo las plazas en las titulaciones con un exceso de demanda que tienen el paro casi asegurado (en general la rama de Humanidades) y aumentar en aquellas con mayores salidas (nunca he entendido porqué si se necesitan médicos, no se abren nuevas facultades de Medicina), y las carreras con escasas solicitudes no eliminarlas de un plumazo sino concentrarlas en una o dos ciudades. Hay que colocar a la universidad bajo los estándares del siglo XXI y hacerla menos teórica y más práctica; hay que impulsar las becas reales en empresas para que los estudiantes adquieran conocimientos y no se conviertan en esclavos sin derechos; debemos crear un sentido de emprendimiento del que carecemos; y, sobre todo, tenemos que cambiar nuestro sistema económico para que la investigación y la innovación entierren al ladrillo para siempre.

Carta de una estudiante al ministro

21/04/2012 at 09:07 4 comentarios


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